Al menos una docena de países han aceptado o acordado recibir deportados de otras nacionalidades desde que Trump regresó a la Casa Blanca
Según una investigación de CBS News, el gobierno de Donald Trump está presionando a países de todo el mundo, como Honduras y Uganda, para que acepten a inmigrantes deportados de otras nacionalidades por Estados Unidos. La administración estadounidense también ha solicitado a naciones como España y Ecuador que se unan a esta política.
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Detalles de los acuerdos
La información, basada en documentos internos, revela que al menos una docena de países ya han aceptado o acordado recibir a deportados de terceros países desde que Trump volvió a la Casa Blanca.
Uganda: Ha aceptado recibir a personas de otras naciones africanas, siempre que no tengan antecedentes penales.
Honduras: El gobierno de la presidenta Xiomara Castro ha acordado recibir un número «relativamente pequeño» de deportados de otros países hispanohablantes de América Latina, incluyendo familias.
Esta iniciativa se produce después de que la Corte Suprema de EE.UU. permitiera a la administración de Trump reanudar los vuelos de deportación a terceros países en julio, una victoria para su política de mano dura contra la inmigración.
Un alto funcionario del Departamento de Estado se abstuvo de comentar sobre «negociaciones diplomáticas privadas» pero afirmó que el departamento está «haciendo todo lo posible para apoyar la política del presidente de mantener América a salvo expulsando a los inmigrantes ilegales que no tienen derecho a estar en Estados Unidos».
Desde que asumió la presidencia, Trump ha impulsado las expulsiones exprés a países como El Salvador, Sudán y Esuatini, cumpliendo con sus promesas de deportaciones a gran escala.







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