Foto: Agencias
Con motivo de la reciente conmemoración del Día Mundial del Ictus, o también llamada enfermedad cerebro vascular periférica, o accidente cerebro vascular (ACV), el Dr. Pedro Aguiar, cardiólogo intervencionista de la clínica La Floresta y adjunto de la unidad de hemodinamia del hospital Pérez Carreño ha querido compartir una serie de recomendaciones necesarias a la hora de afrontar la repentina aparición de un ACV.
«Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que un ictus o ACV ocurre generalmente cuando se detiene el flujo sanguíneo que va al cerebro, bien sea por la producción de un coágulo que bloquea un vaso sanguíneo en el cerebro o por la ruptura de un vaso sanguíneo que sangra hacia dentro del cerebro. En este caso, se estaría hablando de un ataque cerebral isquémico o de un ataque cerebral hemorrágico», aclara Aguiar.
La incidencia de la isquemia cerebral afecta aproximadamente a un 80-85% de los casos y entre un 15 y 20% son por ataque cerebral hemorrágico.
En Venezuela, según el Anuario de Mortalidad del año 2011 publicado en enero de 2014 por el Ministerio del Poder Popular para la Salud, fallecieron por enfermedades cerebrovasculares un total de 11.052 personas (5.547 hombres y 5.505 mujeres, de los cuales 352 hombres y 292 mujeres eras menores de 45 años, en etapa productiva. Y por si fuera poco, se calcula que alrededor de 20.000 personas quedan discapacitadas anualmente a causa de un ACV. En este sentido, el Dr. Pedro Aguiar destaca que la población debe hacer mayor énfasis en la prevención de la enfermedad, familiarizarse con los síntomas para procurar una atención temprana.
«Observamos con preocupación cómo las cifras de incidencia incrementan cada vez más. En el mundo occidental es la primera causa de discapacidad y en Venezuela se ha registrado como la tercera causa de mortalidad luego de las enfermedades del corazón y el cáncer, representando el 7,73% de las muertes totales del año 2011. Allí, es cuando vemos que la ocurrencia está estrechamente relacionada a la hipertensión arterial. Pero si vamos más allá, esta es consecuencia directa, en muchos casos, de una serie de factores de riesgo cardiovascular como lo son el sedentarismo, la obesidad, la diabetes, el tabaquismo y la dislipidemia», advierte Aguiar.}
Atentos a los síntomas
Como prevención, hay que tener muy bien identificados cuáles son los síntomas que se presentan cuando se está en presencia del desarrollo de un ictus. Estos son:
– Adormecimiento de una parte del cuerpo (que puede ser la mitad de la cara, un brazo o una pierna).
– Pérdida de la fuerza muscular en algún miembro (sea leve, moderado o severo).
– Hormigueo en las manos o en los pies, desviación de rasgos faciales (parálisis facial).
– Dificultad para caminar o pérdida del equilibrio y la coordinación.
– Problemas para hablar y comprender o incapacidad de expresarse (pesadez en la lengua).
– Fuertes dolores de cabeza (más intensos que una migraña corriente) y pérdida total o parcial de la visión.







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