
El parlamento ruso afirmó que respetará la «elección histórica» de Crimea, donde el 16 de marzo debería celebrarse un referéndum para adherir a la Federación Rusa. En la imagen, se observa una decena de hombres armados que enarbolaban banderas rusas, bloqueando a unos 40 observadores militares no armados de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa, que intentaban por segundo día consecutivo, entrar en Crimea
Hongar — Comandos prorrusos impidieron ayer el ingreso de observadores internacionales a Crimea y Rusia desafió a Occidente, al abrir los brazos a la posible anexión de ese territorio ucraniano y amenazar con cortar el suministro de gas a Ucrania.
Una decena de hombres armados que enarbolaban banderas rusas, bloquearon a unos 40 observadores militares no armados de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (Osce), que intentaban por segundo día consecutivo entrar en Crimea.
Tras el incidente, que se produjo cerca de la localidad de Chongar, los dos buses que llevaban a la comitiva dieron media vuelta para regresar a su punto de partida en una zona de Ucrania controlada por el gobierno central de Kiev.
Según el ministerio ruso de relaciones exteriores, los observadores no habían obtenido «invitaciones oficiales» de las autoridades de Crimea para entrar en esa península de dos millones de habitantes, en su gran mayoría de habla rusa.
En Moscú, el parlamento ruso afirmó que respetará la «elección histórica» de Crimea, donde el 16 de marzo debería celebrarse un referéndum para adherir a la Federación Rusa.
«Apoyaremos la elección libre y democrática de la población de Crimea», declaró el presidente de la cámara baja rusa, Serguei Naryshkin, en un encuentro con una delegación del parlamento de Crimea, que convocó esa consulta, impugnada por el gobierno de Ucrania y por los países occidentales.
Rusia afirma que no quiere una guerra fría
Moscú no quiere una nueva guerra fría, declaró el viernes el portavoz del presidente ruso Vladimir Putin, tras la agudización de las tensiones con Occidente a raíz del pedido de la península ucraniana de Crimea de unirse a Rusia.
Rusia «quisiera evitar» una guerra fría, afirmó el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, al ser interrogado sobre la crisis en Ucrania por el canal de televisión público Rossia 1.
«Espero que (la guerra fría) aún no ha empezado y que no empezará», declaró Peskov, que reconoció no obstante las «profundas divergencias de opinión entre Rusia, los países europeos y Estados Unidos» sobre Ucrania.
«Subsiste una esperanza que el diálogo permitirá hallar puntos de acuerdo», afirmó Peskov.
Pero «por el momento, nadie está en medida de predecir sobre qué podríamos ponernos de acuerdo», reconoció.
Sus declaraciones se produjeron en momentos en que, en la escena diplomática, las potencias occidentales y Rusia no han hallado una salida a la crisis ucraniana, que estalló a finales de febrero con la toma de control de Crimea por fuerzas prorrusas, y tras la imposición de sanciones diplomáticas y económicas por Washington y la UE contra Moscú.
ONU considera «preocupante» y «grave» referéndum en Crimea
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon consideró «preocupante y grave» el anuncio de un próximo referéndum sobre el futuro de Crimea, indicó el viernes su portavoz, Martin Nesirky.
«El anuncio reciente de las autoridades de Crimea de su intención de realizar un referéndum es preocupante y grave», declaró a la prensa Nesirky.
Ban agregó, «pide insistentemente a las autoridades de Ucrania, a la que pertenece Crimea, tratar este asunto con calma» y de abstenerse de toda «acción precipitada».
Siempre según Nesirky, Ban «subrayó la necesidad de mantener la paz y la estabilidad en la región».
El referéndum fijado para el 16 de marzo próximo está destinado a decidir entre una adhesión a Rusia o reforzar su autonomía.
EE.UU. sabía de «inminente» invasión de Crimea
El director de la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA) de EE.UU., el teniente general Michael Flynn aseguró en una entrevista emitida ayer, que la agencia conoció con antelación que Rusia preparaba una «inminente» intervención en la península de Crimea, en Ucrania.
En una entrevista con la radio pública NPR, Flynn desmintió las críticas al espionaje estadounidense por no haber anticipado supuestamente los movimientos en Crimea y aseguró que conocieron las intenciones de Moscú «con 7 a 10 días» de antelación.
«Aportamos informes muy sólidos y alerta estratégica», explicó Flynn, quien detalló que una semana antes se informó de la posibilidad «inminente» de la invasión a la Casa Blanca.
Desde el pasado viernes fuerzas comandadas por Rusia han tomado el control de la península de Crimea y acosan a las fuerzas armadas ucranianas para que se mantengan en sus cuarteles.
Flynn aseguró que el espionaje estadounidense sigue vigilando muy de cerca los movimientos de tropas cerca de la frontera con Ucrania, país que tras meses de protestas contra el gobierno del presidente prorruso, Víktor Yanukóvich cuenta ahora con un ejecutivo provisional favorable al acercamiento a Europa.
En la entrevista, el jefe de la inteligencia de defensa estadounidense también reconoció que el exanalista externo de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) Edward Snowden tuvo acceso especialmente a información clasificada sobre «capacidades de defensa».
Flynn contestó afirmativamente cuanto fue preguntado si Snowden dispone de «planes de guerra, métodos de recopilación de inteligencia».
Ucrania denuncia despliegue de 30 mil soldados
rusos en Crimea
El Servicio de Guardafronteras de Ucrania (SGU) denunció ayer que Moscú ha desplegado ya hasta 30.000 soldados en la república autónoma ucraniana de Crimea, cuyo parlamento regional aprobó de manera unilateral la reunificación con Rusia.
El director de recursos humanos del SGU, Mijail Kóval, no pudo aclarar, sin embargo, cuántos efectivos ucranianos hay en la península rebelde, aunque aseguró todos los destacamentos de guardafronteras y de las fuerzas armadas en Ucrania emplazadas en Crimea, siguen en sus puestos.

Moscú no quiere una nueva guerra fría, así lo informaron sus voceros tras la agudización de las tensiones con Occidente.

Un grupo de militares armados permanece cerca de una base militar en Crimea.
Foto: Agencias







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