El presidente ruso Vladimir Putin inició ayer una visita a Egipto
Foto: AFP
El Cairo — El presidente ruso Vladimir Putin inició ayer una visita a Egipto para intentar reforzar la influencia de Rusia en este país, que pasa por un momento de relaciones tensas con su aliado estadounidense por la represión de la oposición.
Los expertos estiman que el más poblado de los países árabes, aliado tradicional de Estados Unidos, es uno de los Estados en los que Rusia —aislada y criticada por la crisis de Ucrania— intenta avanzar peones en los planos diplomático y económico.
Esta visita de Estado es la primera de Putin en 10 años. En 2005, se había reunido en El Cairo con el «rais» Hosni Mubarak, forzado a abandonar el poder a principios de 2011 al término de una revuelta popular.
A su llegada al aeropuerto de El Cairo a principios de la noche, Putin fue recibido por su homólogo egipcio, Abdel Fatah al Sisi, según responsables.
Tras conversar durante una media hora, los dos jefes de Estado abandonaron el aeropuerto rumbo a la ópera de El Cairo, según las mismas fuentes. Allí, asistirán a un «espectáculo cultural que repasa la historia de las relaciones entre Egipto y Rusia», antes de cenar juntos, indicó un comunicado de la presidencia.
El Kremlin indicó el domingo que «los dos dirigentes van a prestar un cuidado especial en reforzar los vínculos comerciales y económicos entre ambos países».







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