El primer ministro de Portugal, Luís Montenegro visitará «las zonas afectadas en el distrito de Leiria y Coimbra», dos regiones costeras ubicadas al norte de Lisboa
El Gobierno de centroderecha de Portugal informó este jueves de que ha decidido decretar la situación de calamidad en «las zonas más afectadas por el temporal Kristin», que ha dejado cinco muertos en el país y múltiples destrozos.
El Gabinete del primer ministro, el conservador Luís Montenegro, explicó en un escueto comunicado que el Consejo de Ministros, que se encuentra todavía reunido en la residencia oficial del jefe de Gobierno, ya ha tomado la decisión, aunque sin precisar todavía qué localidades serán incluidas.
Lea También: Mueren un congresista y otras 14 personas tras estrellarse un avión en el noreste de Colombia
Asimismo, señaló que Luís Montenegro visitará este jueves «las zonas afectadas en el distrito de Leiria y Coimbra», dos regiones costeras ubicadas al norte de Lisboa.
Por otro lado, precisó que el primer ministro ha decidido cancelar la agenda que tenía prevista para los próximos días en el extranjero, que incluía viajes a Andorra y Croacia.
El comandante de la Autoridad Nacional de Emergencia y Protección Civil (ANEPC) portuguesa José Miranda explicó este jueves en declaraciones a EFE que Leiria, Coimbra, Castelo Branco y Santarém han sido los distritos más afectados por la borrasca, y todavía hay localidades que no tienen servicio de electricidad ni de agua, entre otras incidencias.
Al menos cinco personas han fallecido esta semana por el temporal, defunciones registradas en las localidades de Vila Franca de Xira (distrito de Lisboa), de Carvide y de Fonte Oleiro (distrito de Leiria) y de Silves (Faro).

Al mismo tiempo, este jueves, E-redes, operador de la red de distribución de energía eléctrica, informó que «unos 450.000 clientes» no contaban con electricidad, especialmente en el centro del país. El miércoles este número era de unos 850.000 hogares o instituciones.
El paso de la tormenta Kristin estuvo marcado por intensos aguaceros y rachas de viento que alcanzaron hasta 150 km/h, provocando caídas de árboles, inundaciones y deslizamientos de tierra.
Los servicios de emergencia tuvieron que intervenir en alrededor de 1.500 incidentes.
El gobierno portugués calificó la tormenta de «fenómeno climático extremo, que provocó daños significativos en varias partes del territorio».
El subcomandante regional de Bomberos de la región de Leiría, Ricardo Costa, dijo que «los vecinos piden ayuda, porque sigue lloviendo».
«Aunque no sea una lluvia muy intensa, está causando muchos daños en las viviendas», apuntó.







Comente