Obama ofrecerá apoyo a Caricom para reducir su dependencia energética de Venezuela

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9 de abril, 2015 - 3:53 pm
Redacción Diario Qué Pasa

Foto: Agencias

Como la mayoría de los países del Caricom se beneficia de Petrocaribe, lanzado en el 2005 por el entonces presidente, el fallecido Hugo Chávez el gobierno de EE UU busca mermar la influencia de Venezuela en el Caribe

Washington — Antes de viajar a Panamá para asistir a la Cumbre de las Américas, el presidente de EE UU, Barack Obama, visitará hoy Jamaica, donde uno de sus objetivos principales es ofrecer más apoyo a los países caribeños para reducir su dependencia energética de Venezuela.

Según la agenda facilitada por la Casa Blanca, Obama abrirá su agenda oficial con un encuentro bilateral con la primera ministra de la isla, Portia Simpson Miller.

A continuación, se reunirá con líderes de los países de la Comunidad del Caribe (Caricom), como ya hizo en la Cumbre de las Américas de Trinidad y Tobago en el 2009, y participará después en un foro, abierto a preguntas, con jóvenes de la región.

Sin dar más detalles, la Casa Blanca indicó que Obama hablará con los líderes de la Caricom de una iniciativa de seguridad energética para la región.

Esa iniciativa fue presentada en enero pasado en Washington, dentro de la primera Cumbre de Seguridad Energética en el Caribe, que estuvo liderada por el vicepresidente de EE UU, Joseph Biden.

Su propósito, en coordinación con el Banco Mundial (BM), es crear una Red de Inversiones en la Energía Caribeña que permita a los inversores públicos y privados en la región coordinar sus proyectos y unificar sus objetivos.

«Ya sea en Ucrania o en el Caribe, ningún país debería poder usar sus recursos naturales como herramienta de coerción contra otro», dijo Biden durante esa cumbre, en una aparente referencia a Venezuela y a su programa de petróleo subsidiado conocido como Petrocaribe.

La mayoría de los países del Caricom se beneficia de Petrocaribe, lanzado en el 2005 por el entonces presidente venezolano, el fallecido Hugo Chávez, para exportar petróleo barato a esa región a cambio de efectivo, bienes y servicios.

Pero, además, algunas naciones caribeñas forman parte asimismo de la Alianza Bolivariana de las Américas (Alba), creada también por Venezuela.

Por ello, aunque desde enero el gobierno estadounidense trata de deslindar su iniciativa energética de cualquier motivación política, lo cierto es que analistas y medios coinciden en que, en última instancia, EE UU busca mermar la influencia de Venezuela en el Caribe.

Oferta «irreal y de lejana»

El ofrecimiento de ayuda energética por parte de los Estados Unidos a los países del Caricom es considerada ilógica, antieconómica, intangible en el corto y mediano plazo, y con pretextos exclusivamente políticos para mitigar el liderazgo de Venezuela en la zona del Caribe.

La oferta energética que pudiera hacer Estados Unidos a esas naciones no podrá ser nunca concebida a corto plazo «y cuidado si a mediano plazo», debido a que el propio Estados Unidos aún no puede considerarse energéticamente sustentable, opinó el analista petrolero venezolano, Rafael Quiroz Serrano.

El también especialista en la materia petrolera y asesor en la Asamblea Nacional, Fernando Travieso, señala que la oferta que hace Barack Obama es «ilógica e incoherente y que no tiene asidero en la realidad».

Para Travieso lo que se está proponiendo, al menos en materia gasífera, es antieconómico para los países que serán asistidos, toda vez que montar la infraestructura para la utilización del gas proveniente de los Estados Unidos representa un costo que tendrían que asumir las naciones del Caribe y endeudarse con el Fondo Monetario Internacional y con el Banco Mundial (BM).

En términos generales el propósito del gigante del norte, en coordinación con el Banco Mundial, es crear una Red de Inversiones en la Energía Caribeña que permita a los inversores públicos y privados en la región coordinar sus proyectos y unificar sus objetivos.

Argumentos

Para Quiroz Serrano, Estados Unidos está en situación deficitaria desde el punto de vista energético, pese a que han disminuido el consumo energético y petrolero, además de su dependencia de importaciones de crudos gracias a la expansión de la producción de lutitas.

Sin embargo, «los estadounidenses consumen 18,5 millones de barriles por día de los cuales solo producen cerca de 11 millones, lo que quiere decir que están comprando al exterior 7,5 millones de barriles», calcula el especialista.

Mal podría entonces Barack Obama, dice Quiroz, ofrecer al Caricom (Haití, Jamaica, Trinidad y Tobago, Guyana, Surinam, Bahamas, Belice, Barbados, Santa Lucia, San Vicente y las Granadinas, Granada, Antigua y Barbuda, Dominica, San Cristóbal y Nieves, y Montserrat) una ayuda energética en estos momentos.

Para el analista la ayuda anunciada por el Gobierno de los EE UU podría limitarse solo a la parte tecnológica o contribución científica, por lo que estima que esa nación está aprovechando el debilitamiento que actualmente tiene Venezuela en materia petrolera.

Venezuela de hecho ha estado disminuyendo sus envíos a países de Petrocaribe, incluso a Cuba, uno de sus destinos geopolíticos y petroleros importantes para el país, debido a la caída de los precios del crudo. Incluso han estado en revisión los acuerdos bilaterales de suministro de Petrocaribe, Petrosur y Petroandina; por lo cual para Quiroz Serrano el ofrecimiento de Obama no será rechazado por las naciones del Caricom.

Lo que para el analista está claro es que Estados Unidos está a la caza de cualquier descuido que pueda desfavorecer a Venezuela, y este es el momento clave, cuando se encuentra enfrentada a un mercado petrolero inestable, volátil, impredecible, y donde es transparente que la Organización de Países Exportadores de Petróleo no está unificada en un solo criterio.

Travieso por su parte, aunque piensa que los países de la Caricom y Petrocaribe respaldarán políticamente a Venezuela, cree que con la oferta de Obama serán diplomáticos, toda vez que están claros, dice el analista, de que se trata de un costo adicional que no están dispuestos a pagar, y que el ofrecimiento trae tras de sí, la génesis de un conflicto que le interesa generar a los Estados Unidos.

La injerencia que Estados Unidos pretende en materia energética en zonas geopolíticas ganadas por Venezuela, es una retaliación ante la soberanía que ha hecho Venezuela sobre sus recursos naturales, dice Travieso, como soporte a sus argumentos.

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