Washington — El suspenso terminó: Barack Obama debería salir victorioso de la batalla en el Congreso estadounidense sobre el acuerdo nuclear con Irán, tras lograr el miércoles el apoyo que necesita de los senadores para la votación que se desarrollará en septiembre.
Desde el 14 de julio el presidente y su administración buscaban convencer a los parlamentarios para que no torpedeen el texto firmado por las grandes potencias y Teherán en Viena.
El Congreso tiene el poder de revisar el texto y de impedir eventualmente la aplicación por parte de Estados Unidos, lo que mantiene un gran punto de interrogación sobre el camino diplomático defendido por Obama.
Los republicanos, con mayoría parlamentaria, anunciaron de inmediato su oposición, pero aún persistía la duda sobre la capacidad de Obama de reunir suficientes votos demócratas como para enfrentarlos.
Pero con el anuncio del apoyo de la senadora demócrata Barbara Mikulski, y de al menos 34 senadores de un total de 100, todos demócratas, Obama tendrá los votos suficientes para lograr una ajustada victoria.






Comente