«Patético». «Insólito». «Ridículo». Esos son algunos de los adjetivos que han aparecido este viernes en los principales medios de comunicación de Noruega después que Machado entregó la medalla del Nobel de la Paz aTrump
En Noruega han reaccionado con indignación a la decisión ruin de María Machado de entregar a Trump su medalla. Políticos de distintos partidos noruegos criticaron esa acción, en tanto el Comité Nobel emitió un comunicado en Oslo en el que indicó que el galardón es inseparable de la persona galardonada.
El movimiento de Machado se ha producido, además, en medio de las tensiones entre Estados Unidos y Dinamarca —un país histórica y culturalmente cercano a Noruega— por las amenazas de Trump de que se hará con Groenlandia (territorio autónomo danés) «por las buenas o por las malas».
Analistas y partidos de distinto color político critican la «falta de respeto» de la dirigente venezolana.
“Independientemente de lo que suceda con la medalla, el diploma o el premio en metálico, es y seguirá siendo el galardonado original quien quedará registrado en la historia como el destinatario del premio”, declaró este viernes el comité encargado de otorgar el premio.
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- «Aunque Trump haya recibido la medalla, eso no significa que haya ganado el premio de la Paz», dijo la diputada liberal Ine Eriksen Søreide, exministra de Exteriores, a la televisión pública noruega NRK.
- En declaraciones a la misma cadena, el líder del Partido Centrista, Trygve Slagsvold Vedum, afirmó esta misma aseveración y añadió que el hecho de que Trump haya aceptado la medalla equivale «al clásico tonto que tiene que apropiarse de las distinciones y el trabajo de otros».
- La presidenta del Partido de Izquierda Socialista, Kirsti Bergstø, sentenció: «Esto es ante todo algo absurdo y sin sentido».
- «Es surrealista, simplemente inaudito», afirma por teléfono Benedicte Bull, especialista en Latinoamérica de la Universidad de Oslo. La politóloga señala que, aunque el hecho era previsible, porque Machado ya había adelantado que estaba dispuesta a «compartir» el premio con Trump, el «rechazo ha sido unánime» en el país escandinavo. «Me parece una falta de respeto que desprestigia al premio, porque está siendo utilizado [por la opositora venezolana] con la esperanza de obtener influencia política», lamenta Bull.
- «Es muy patético», coincide Janne Haaland Matlary, analista política y exsecretaria de Estado del Ministerio de Exteriores noruego, en declaraciones a la cadena de radiodifusión pública NRK. «Machado está absolutamente desesperada por obtener algo de Trump con el objetivo de desempeñar un papel en una eventual democratización de Venezuela», abunda en esa misma línea el historiador Asle Sveen al Verdens Gang, uno de los diarios más leídos del país.
- «Esto es increíblemente vergonzoso y perjudicial para uno de los premios más reconocidos del mundo», ha dicho Raymond Johansen, secretario de la ONG Ayuda Popular Noruega y exconcejal de Oslo, en sus redes sociales.
Los organizadores del premio también han sido blanco de las críticas
El izquierdista Partido Rojo noruego ha propuesto que se destituya a los miembros del Comité que eligieron a Machado como la ganadora del año pasado. «Ahora, el Premio Nobel está colgado en la oficina de Donald Trump, y desgraciadamente es una consecuencia previsible de la decisión del Comité del Nobel», ha afirmado Bjornar Moxnes, uno de sus portavoces, de acuerdo con la cadena NRK.
Otras reacciones en el resto del espectro político han sido más mesuradas, pero igualmente negativas. La portavoz del Partido Conservador, Ine Eriksen Soreide, ha insistido en que Machado sigue siendo la ganadora del premio “aunque Trump haya recibido ahora la medalla”.







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