Foto: AFP
Barcelona — Animados por el referéndum escocés, cientos de miles de independentistas vestidos con los colores amarillo y rojo de la bandera catalana formaron ayer una inmensa V en Barcelona para exigir una consulta soberanista que choca con la oposición de Madrid.
Esperada como un termómetro del fervor independentista en la región, la manifestación generó una guerra de cifras: 1,8 millones de asistentes según el ayuntamiento de Barcelona, del partido nacionalista catalán CiU del presidente Artur Mas, y entre 470.000 y 520.000 según la delegación del gobierno español en Cataluña.
A las 5:14 de la tarde quedó formada la gran V humana de once kilómetros de largo que se extendió por dos céntricas avenidas barcelonesas.
«Esta V es un mensaje de gran potencia, de mucho calibre que en Madrid deberían escuchar. Es el momento de que se avengan a sentarse en la mesa a negociar», declaró Mas.







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