Foto: AFP
Beirut — Al menos 41 niños sirios murieron ayer en un doble atentado contra su escuela en un barrio alauita leal al gobierno en Homs.
Siete adultos —cuatro civiles y tres miembros de las fuerzas de seguridad- murieron también en este ataque contra la escuela de Akrama, un barrio de mayoría alauita en la tercera ciudad del país, controlada casi en su totalidad por las tropas de Bashar al Assad. El propio presidente sirio pertenece a esta comunidad. «Los niños muertos tienen entre seis y nueve años» precisó a la AFP el gobernador de Homs, Tala al Barazi.
Es el peor atentado con muertes infantiles desde el inicio del conflicto sirio hace más de tres años.
El atentado no fue reivindicado, pero el método empleado recuerda los ataques del grupo yihadista Estado Islámico (EI) o del Frente al Nosra, rama siria de Al Qaeda.
Un kamikaze puso una bomba en un lugar ante la escuela y luego hizo estallar su propia carga en otro lugar ante el establecimiento.
El gobierno sirio tomó en mayo el control de casi toda la ciudad después de que los rebeldes se retirasen del casco antiguo de Homs, asediado durante dos años.







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