Foto: Archivo
Tokio — Un monje budista japonés concluyó ayer un ritual de nueve días durante el que dejó de comer, beber o dormir, y cantó 100.000 sutras.
La prueba de resistencia de Kogen Kamahori, de 41 años, lo convirtió en una encarnación de Buda según las creencias de su templo. Kamahori fue la primera persona que completó la prueba en ocho años.
El monje salió de unas instalaciones de entrenamiento del monte Hieizan, un lugar sagrado del oeste de Japón.
Vestido con una túnica blanca, apareció brevemente antes de las dos de la madrugada, rodeado de otros monjes.
El ritual se considera como la parte más dura de un entrenamiento de siete años, que incluye la obligación de caminar durante 1.000 días no consecutivos alrededor del monte para alcanzar la iluminación.







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