La infanta Cristina se desvinculó de la gestión de Aizoon y declaró que confiaba en su marido

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9 de febrero, 2014 - 11:53 am
Redacción Diario Qué Pasa

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«No sé, no conozco, no recuerdo, no me consta», fueron  las respuestas más repetidas por la hija del Rey de España ante el magistrado José Castro

La Infanta Cristina, hija del rey de España y esposa de Iñaki Urdangarin, entró ayer  en coche a las 9.46 horas a los juzgados de Palma de Mallorca para declarar como imputada en el caso Nóos. Durante las cinco horas que ha durado el interrogatorio del juez José Castro, el magistrado ha hecho a la hija del Rey más de 400 preguntas, según han señalado desde la plataforma Foro Cívico.

«¿Usted ha pasado hasta un párking de un euro, qué pensaba que iba colar?», le espetó el juez Castro durante el interrogatorio a la Infanta, a la que en más de una ocasión ha llamado «señora» y no «alteza». Durante la comparecencia, el magistrado ha enseñado una por una las facturas de Aizoon para mostrárselas a la Infanta. «No lo sé, no he hecho la contabilidad de Aizoon»,  respondió al respecto.

Según la segunda acusación particular, doña Cristina se mostró  «evasiva» durante el interrogatorio. «No sé, no conozco, no recuerdo, no me consta», fueron  las respuestas más repetidas por la Infanta ante Castro.

El 50 por ciento de la empresa

La hija del Rey respondió  que «confiaba mucho en su marido» tras preguntarle el juez «por qué montaron Aizoon conjuntamente». De esta forma, la infanta cede la empresa patrimonial que la Infanta compartía al 50% con Iñaki Urdagarín y aseguró que desconocía que los empleados domésticos que trabajaban en su casa habían sido contratados a través de Aizoon..

La infanta también se desvinculó totalmente  se ha tanto de la gestión de Noos  -que recibió casi 6 millones de euros de las Administraciones balear y valenciana-, como de la de Aizoon. En cualquier caso, la Infanta dijo desconocer el funcionamiento y la gestión de las mismas, de lo que se ocupaba Urdagarín.

Fuentes de los juzgados indicaron también que a Doña Cristina no se le ve tensa durante la declaración y que se muestra sonriente. La infanta destacó que firmaba todo lo que le pedía su marido, Iñaki Urdangarin, porque confiaba en él, según han señalado fuentes jurídicas.

Durante su declaración, la Infanta ha manifestado que los 1,2 millones de euros que recibió del Rey para la compra de su casa de Barcelona son un préstamo que está devolviendo poco a poco y ha señalado que, como es su padre, éste confía en que le devolverá el dinero.

El Rey pidió a Urdangarin que dejara los negocios

Durante la batería de preguntas, la Infanta también ha reconocido a Castro que sabía que su padre, el Rey Don Juan Carlos, le había pedido a Urdangarin en 2006 que dejara los negocios relacionados con Nóos.

Según el testimonio de doña Cristina la petición se la habría hecho directamente el monarca al Duque de Palma.

Cabe recordar que Nóos fue creada en el año 2003 y cobró un total de 5,9 millones de las administraciones de Baleares y la Comunidad Valenciana. El Consejo de Administración instituto estaba formado por cinco personas: los Duques de Palma, Carlos García Revenga, secretario de las Infantas, así como Diego Torres y su esposa Ana María Tejeiro. Los cincos han sido imputados por el juez Castro.

«No sé, no conozco, no recuerdo»

«No sé, no conozco, no me consta, no recuerdo», fueron las respuestas más repetidas por la hija del Rey, que según han indicado los abogados de las acusaciones, se mostró en todo momento tranquila e incluso sonriente.
Por otra parte, el abogado de la Infanta Jesús Silva negó que la duquesa de Palma respondiera a las cuestiones que se le plantean con evasivas y subratyó que, por el contrario, contestó a «centenares de preguntas» aclarando con «lo que sabe y lo que no sabe» e, incluso, lo que podía suponer.

Contrariamente, el abogado del Frente Cívico «Somos Mayoría», asociación liderada por el ex líder de Izquierda Unida, Julio Anguita, que ejerció de acusación popular, ha acusado a doña Cristina de evitar «en un 95 por ciento» las preguntas del magistrado.

Las facturas de Aizoon

«¿Usted ha pasado hasta una factura de un aparcamiento de un euro, qué pensaba que iba colar?», le dijo el juez Castro durante el interrogatorio.

La de cargar gastos personales a las cuentas de Aizoon- fiestas y viajes familiares, dispendios en combustible, aparcamientos y combustible o compras de botas y cascos de moto- ha sido una de las piedras angulares que han llevado al juez Castro a imputar a la Infanta por delitos de blanqueo de capitales y fraude fiscal. La Infanta se escudó con un «no lo sé, no he hecho la contabilidad de Aizoon» al ser preguntada por el origen de dichas facturas.

Clases de baile

El juez Castro preguntó a la hija del Rey de España por las clases de baile que presuntamente cargó a las cuentas de Aizoon. La Infanta respondió al magistrado que ella no sabe bailar salsa ni merengue y que tan solo recibió clases, hace años, de flamenco.

Castro aprovechó la anotación para congratularse de que la infanta supiera de sus orígenes cordobeses y que aprendiera el baile típico de su tierra. Durante este momento del interrogatorio también han surgido los famosos libros de Harry Potter que la Infanta compró el 20 de mayo de 2008 y cargó presuntamente a las cuentas de Aizoon.

En el caso de los libros de la saga fantástica escrita por la británica J.K. Rowling, la imputada ha asegurado desconocer que la tarjeta con la que los pagó se nutría con el dinero de la sociedad. Cabe recordar que la Agencia Tributaria cifra el importe de los gastos personales en 698.824 euros.

Aizoon en su casa
La acusación del Foro Cívico de Julio Anguita, a quien el letrado Manuel Delgado puso voz, indicó que la Infanta había respondido al juez que ni siquiera «sabía que en su casa había una empresa», en referencia a Aizoon. El domicilio de la empresa era el palacete de Pedralbes de Barcelona, donde vivía la pareja y sus hijos.

El préstamo del Rey

La sonrisa con la que la Infanta Cristina se dejó fotografiar a la entrada de los Juzgados de Palma se difuminó al tener que explicar que ya ha devuelto 150.000 euros de los 1,2 millones que el Rey le prestó en el año 2004 para la compra el palacete de Pedralbes que comparte con su marido, Iñaki Urdangarin. «Al final es mi padre y se fía de mí», dijo al ser preguntada sobre si el monarca no le reclama que le devuelva el resto del dinero.

La teoría del amor

Los dos abogados de la acusación, Virgina López (por Manos Limpias) y Manuel Delgado (del Foro Cívico de Julio Anguita) han denunciado, tras finalizar el interrogatorio del juez Castro, que la Infanta está utilizando continuamente la «teoría del amor». Delgado destacó que en su opinión se está intentando «salvar a la Infanta a toda costa, aunque se tenga que sacrificar a otro», ha aseverado al explicar que Urdangarin podría servir de «cortafuegos».

Por esta razón, señaló que en el futuro de este procedimiento solicitarán «un nuevo peritaje tributario» para que «quede claro que las facturas falsas son falsas» y que «cuando se levanta el velo de una sociedad hay que levantarlo completo, para saber de dónde sale el dinero y a dónde llega». Sin embargo, ambos han coincidido en elogiar el rigor del juez Castro en el interrogatorio. En este sentido Delgado ha afirmado que ha dejado poco trabajo para los abogados

Manifestación antimonárquica

«¡Cristina, bombón, ¿por qué no «noos» haces un talón?«, corean en la multitudinaria manifestación antimonárquica en las inmediaciones de los juzgados de Palma mientras la infanta declaraba ante el juez Castro imputada por blanqueo y fraude fiscal. Gente de todas las edades ha acudido a la protesta pertrechados con banderas republicanas y pancartas para la ocasión. Algunos manifestantes han acudido incluso vistiendo coronas con los colores de la bandera republicana. «Estamos aquí para apoyar a Castro», dicen unos. «Para que llegue la tercera República», afirman otros. «Porque estamos muy enfadados con todo lo que está pasando», resume Antonia, que lleva un cartel en el que pedía: «Justicia igual para todos».

No contestó a las acusaciones

Día intenso, insólito e histórico. La Infanta Cristina ha declarado durante seis horas y media como imputada ante el juez Castro. Ha negado tener relación con las cuentas y los negocios de Aizoon y Nóos. Ha dicho que en todo momento «confiaba en su marido». La imputación de Infanta es un asunto que no se resolverá de inmediato.

Así se desprende en medios judiciales tras el extenso interrogatorio del juez José Castro sobre las circunstancias del caso Urdangarin. Sus abogados han salido satisfechos de los juzgados  y aseguraron que contestó a todo de forma taxativa y clara. La Infanta solo contestó al juez, al fiscal y a sus abogados, pero a ninguna de las acusaciones.

Empleados domésticos

La hija del Rey reiteró que no mantenía ninguna relación con la empresa que compartía al 50% con su marido por lo que ha asegurado que desconocía que los empleados domésticos que trabajaban en su casa habían sido contratados a través de Aizoon. La imputada ha reconocido que hizo la selección del personal doméstico de su casa, pagado por Aizoon, pero ha apostillado que no sabía cómo se abonaban sus retribuciones porque no tomaba parte en la administración de la empresa familiar.

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Foto: Agencias

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