Histórica canonización

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28 de abril, 2014 - 11:55 am
Redacción Diario Qué Pasa

 

El 11 de octubre es día de Juan XXIII y el 22 de octubre es día de Juan Pablo II. Las imágenes en el santoral serán las mismas que se usaron en la santificación. En un acto inédito, en la misma plaza, dos pontífices vivos —uno en el cargo y otro jubilado— participaron en la santificación de otros dos papas tan cercanos en el tiempo. Decenas de miles de peregrinos se concentraron ante pantallas gigantes para seguir la ceremonia

Ciudad del Vaticano — En una multitudinaria ceremonia en la plaza de San Pedro, bajo el cielo encapotado de Roma, San Juan XXIII y San Juan Pablo II fueron canonizados ayer por el papa Francisco.

El papa Francisco hizo la proclamación en latín, al comienzo del acto en el que la Iglesia católica elevó a los altares a los dos papas, en una ceremonia concelebrada con el papa emérito Benedicto XVI, quien reapareció vestido completamente de blanco y con su mitra.

El papa teólogo, que fue recibido por un caluroso aplauso y saludado por las autoridades, se sentó entre los cardenales, a la izquierda del altar mayor en el que el papa Francisco ofició el rito de ascensión a los altares.

Antes de situarse en el altar, Francisco se acercó a Benedicto XVI, al que dio un abrazo. Este ha sido un acontecimiento histórico dado que en la misma plaza, dos pontífices vivos —uno en el cargo y otro jubilado— han participado en la santificación de otros dos papas tan cercanos en el tiempo.

«Declaramos y definimos a los beatos Juan XXIII y Juan Pablo II como santos y les enrolamos entre los santos, decretando que sean venerados de esta manera por toda la Iglesia», dijo Francisco en su proclamación formal en latín unos 30 minutos después del comienzo de la ceremonia.

La ceremonia que comenzó bajo una tenue lluvia, también contó con la presencia del antiguo papa Benedicto de 87 años, que se convirtió en el primer pontífice en seis siglos en renunciar al puesto. Benedicto caminó con bastón e iba vestido de blanco. Su presencia dio a la ceremonia una ambiente surrealista al coincidir con el actual Pontífice, además de los dos papas enterrados en la Basílica detrás del altar.

Subieron a los altares

Las reliquias de los dos nuevos santos, una ampolla de sangre de Juan Pablo II y un pedazo de piel de Juan XXIII extraída durante su exhumación en el año 2000, fueron colocadas junto al altar. La mujer costarricense Floribeth Mora, de 50 años, cuya curación de un aneurisma cerebral fue considerado el segundo milagro del papa polaco, fue la encargada de entregar las de Juan Pablo II.

La proclamación de la santidad de los dos papas fue recibida con un gran aplauso en la plaza de San Pedro, así como en otros lugares de Roma, donde decenas de miles de peregrinos se concentraron ante pantallas gigantes para seguir la ceremonia.

El prefecto de la Congregación para la Causa de los Santos, el cardenal Ángelo Amato, presentó a Francisco «las tres peticiones» de canonización para ambos papas, primero con «gran fuerza», después con «mayor fuerza» y, por último, con «grandísima fuerza».

A lo que el papa pronunció la fórmula: «En honor de la Santísima Trinidad, por la exaltación de la fe católica y el incremento de la vida cristiana, con la autoridad de nuestro Señor Jesucristo y de los santos apóstoles Pedro y Pablo, después de haber reflexionado largamente e invocado la ayuda divina y escuchando el parecer de muchos de nuestros hermanos obispos, declaramos santos a Juan XXIII y a Juan Pablo II».

Y finalmente, instó a que los dos papas sean inscritos en los libros de los santos.

Durante la homilía de la misa pronunciada en italiano, el papa Francisco dijo que los dos nuevos santos «restauraron y actualizaron la Iglesia según su fisionomía originaria» y que «fueron dos hombres valerosos, llenos de la parresia —termino griego que significa libertad— del Espíritu Santo, y dieron testimonio ante la Iglesia y el mundo de la bondad de Dios, de su misericordia».

De ellos, Francisco recordó que «conocieron sus tragedias, pero no se abrumaron» y exclamó «en ellos, Dios fue más fuerte».

El Pontífice argentino terminó su homilía pidiendo que «estos dos nuevos santos pastores del Pueblo de Dios intercedan por la Iglesia, para que, durante estos dos años de camino sinodal, sea dócil al Espíritu Santo en el servicio pastoral a la familia».

Durante la ceremonia hubo dos lecturas del Evangelio, en polaco e italiano y un salmo leído en italiano, las peticiones universales se realizaron en español, árabe, inglés, chino y francés.

Roma: centro de fe

Los cantos fueron interpretados por el Coro de la Capilla Sixtina con el organista español Juan Paradell.
Con el papa Francisco concelebraron la misa 150 cardenales llegados de todo el mundo y 700 obispos. Además, 870 sacerdotes se encargaron de dar la comunión. Unas 800.000 personas asistieron a la ceremonia, según cifras oficiales, entre ellas 300.000 frente a 17 pantallas gigantes instaladas en lugares claves de Roma.

A la derecha del altar se situaron los invitados extranjeros, representados en 93 delegaciones de todo el mundo, de ellas diecisiete procedentes de estados latinoamericanos, como el presidente de la República de Ecuador, Rafael Correa, de cuyo país fueron las miles de rosas de colores variados que se emplearon para decorar los aledaños del altar.

También asistieron representantes de Argentina, Chile, Panamá, Venezuela, Cuba, Colombia, El Salvador, Honduras, Guatemala, Paraguay, Puerto Rico, México, Nicaragua y Uruguay.

Entre las numerosas autoridades estaban los reyes de España, Juan Carlos I y Sofía, quien vestía de blanco, con peineta y mantilla, un derecho reservado a las reinas católicas, las únicas que pueden portar este color delante del Pontífice.

La canonización fue seguida también por miembros de organizaciones internacionales, como la Organización de Estados Americanos (OEA) o la Unión Europea, representada por autoridades de sus tres instituciones políticas.
Del gran despliegue mediático da idea la acreditación de 2.259 periodistas, procedentes de 64 países. Se dieron permisos a 1.230 cámaras de televisión de todo el mundo, a 219 fotógrafos, 174 reporteros radiofónicos y 636 periodistas de prensa escrita, a lo que se suman los cerca de 400 periodistas acreditados permanentemente en la Santa Sede.

Reliquias expuestas en el Vaticano

Las reliquias de los papas recién proclamados santos Juan Pablo II y Juan XXIII fueron colocadas ayer junto al altar mayor del atrio de la Plaza de San Pedro, donde el papa Francisco celebra la canonización de los pontífices.
Los relicarios fueron entregados justo después de que el papa Francisco proclamase santos a ambos pontífices ante cientos de miles de personas.

El relicario en plata del papa Karol Wojtyla fue llevado a Francisco por Floribeth Mora Díaz, la mujer costarricense cuya sanación en 2011 fue considerada el segundo milagro que sirvió para canonizar Juan Pablo II.
La reliquia era una ampolla con la sangre del papa polaco.

La reliquia de Juan XXIII es un trozo de piel que fue removido de su cuerpo, exhumado en el 2001 para su beatificación,

El relicario del llamado «Papa Bueno» fue entregado al papa Francisco por los sobrinos-nietos de Roncalli.

Oración oficial a Juan Pablo II

A través de la página web http://www.2papisanti.org/ se publicó la oración oficial con la que se le rezará a San Juan Pablo II, tras su canonización.

¡Oh San Juan Pablo, desde la ventana del Cielo dónanos tu bendición! Bendice a la Iglesia, que tú has amado, servido, y guidado, animándola a caminar con coraje por los senderos del mundo para llevar a Jesús a todos y a todos a Jesús. Bendice a los jóvenes, que han sido tu gran pasión. Concédeles volver a soñar, volver a mirar hacia lo alto para encontrar la luz, que ilumina los caminos de la vida en la tierra.

Bendice las familias, ¡bendice cada familia! Tú advertiste el asalto de Satanás contra esta preciosa e indispensable chispita de Cielo, que Dios encendió sobre la tierra. San Juan Pablo, con tu oración protege las familias y cada vida que brota en la familia.

Ruega por el mundo entero, todavía marcado por tensiones, guerras e injusticias. Tú te opusiste a la guerra invocando el diálogo y sembrando el amor: ruega por nosotros, para que seamos incansables sembradores de paz.

Oh San Juan Pablo, desde la ventana del Cielo, donde te vemos junto a María, haz descender sobre todos nosotros la bendición de Dios. Amén.

Juan XXIII, que ocupó la cabeza de la Iglesia católica desde 1958 a 1963 e inició el Concilio Vaticano Segundo, y Juan Pablo II que lideró la institución religiosa durante casi 27 años, tuvieron un papel clave en el escenario mundial

Gobierno venezolano entrega al papa Francisco Plan de la Patria

El canciller venezolano, Elías Jaua y la ministra de Estado para la Región de Defensa Integral (Redi) Oriental, Maripili Hernández, entregaron este domingo al papa Francisco el Plan de la Patria 2013-2019, legado del comandante Hugo Chávez.

El acto de entrega se dio durante la ceremonia de canonización de Juan Pablo II y Juan XXIII, que preside el Sumo Pontífice desde la Ciudad de Vaticano, en Italia.

El documento que contempla las líneas de trabajo del Gobierno Bolivariano de Venezuela permitirá el impulso de Venezuela durante la gestión gubernamental del presidente Nicolás Maduro.

Los objetivos históricos que contempla el documento, Ley de la República, son preservar la independencia nacional, seguir construyendo el modelo socialista del siglo XXI, transformar a Venezuela en un país potencia, construir un mundo multicéntrico y pluripolar y salvar la vida en el planeta y la supervivencia de la humanidad.

El Plan de la Patria contó para su elaboración con la participación de los diferentes movimientos sociales que componen el Poder Popular, quienes acudieron al llamado del líder socialista en noviembre de 2012 para participar en debates en todo el país.

Este sábado, luego de haber sostenido un encuentro con el secretario de Estado del Vaticano, cardenal Pietro Parolin, en Roma, Jaua informó que estaría presente, en representación del Gobierno venezolano, en este acto de canonización.

«Nos sentimos emocionados ante la expectativa de un acontecimiento de esta magnitud como el que nos toca presenciar en persona mañana (domingo). En nombre de todo nuestro pueblo, que tiene una gran fe católica y que especialmente ha seguido el pensamiento de Juan XXIII y que con el pensamiento de Juan Pablo II logró una conexión de afecto que aún perdura de generación en generación en nuestro pueblo», dijo Jaua en declaraciones a Telesur.

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Foto: Agencias

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