
Grecia podría buscar un tercer paquete de financiamiento que le permita pagar a sus acreedores
Foto: BBC/Agencias
Si los helenos votan este domingo por la opción del Sí sería un suicidio político para Alexis Tsipras al tener que aceptar unas condiciones que considera «humillantes»
Grecia — Los griegos votarán este domingo en un referendo que muchos consideran clave para el futuro del país, pero también para el del euro y de la misma Unión Europea.
Pero, ¿sobre qué votarán exactamente los helenos y por qué la votación es tan importante para el resto del continente? Y, tal vez más importante, ¿cómo se llegó ahí?
El escenario más temido al inicio de la crisis —una cesación de pagos— empezó a hacerse realidad el martes por la noche, cuando Grecia no logró honrar un pago de unos 1.500 millones de euros (US$1.780 millones aproximadamente) adeudados al Fondo Monetario Internacional (FMI).
Grecia se convirtió así en el primer país desarrollado en entrar en mora con el FMI y su impago en el más grande en la historia del organismo multilateral, aunque técnicamente todavía no ha sido declarada en default.
Y el mismo martes también se venció el último programa de ayuda financiera, luego de que el gobierno griego no aceptara la última serie de condiciones de la troika por considerarla «humillante».
Aunque ya antes el gobierno de Alexis Tsipras había anunciado que dejaría la decisión final en manos de la ciudadanía, para lo que convocó a un referendo.
Si gana el Sí
Podría significar un suicidio político para Tsipras implementar un programa que ha calificado repetidamente de «humillación» para su país y al que se ha opuesto vehementemente.
Tsipras ha dejado entrever que dimitiría en caso de que el resultado fuera «Sí», al decir a los griegos por televisión esta semana: «Si el pueblo griego quiere tener un primer ministro humillado, hay muchos de ellos ahí fuera. No seré uno de ellos».
Si Tsipras dimite, el país se encaminaría a unas elecciones anticipadas que tendrían lugar en septiembre.
Algunos responsables de Syriza dicen que en caso de un voto por el «Sí», el propio Tsipras podría optar por quedarse y tratar de mantener la negociación con los acreedores bajo la premisa de que Grecia vaya a las urnas cuando se estabilicen las finanzas en septiembre.
El No triunfa
Los responsables del gobierno griego dicen que un voto mayoritario por el «No» fortalecería la posición negociadora de Grecia respecto a sus acreedores, una perspectiva que los dirigentes de la zona euro, incluido el jefe de ministros de Finanzas, Jeroen Dijsselbloem, han negado tajantemente.
El gobierno de Tsipras ha dicho que retomaría inmediatamente las conversaciones con los acreedores. Pero los responsables europeos creen que sería muy difícil acordar un nuevo rescate porque el «No» sería interpretado como un rechazo al compromiso con los acreedores.
Entonces qué votarán
«¿Debe ser aceptado el acuerdo propuesto, que fue presentado por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional en el Eurogrupo y consiste de dos partes, las que constituyen su propuesta unificada?», se lee en la boleta. Y luego se ofrecen dos simples opciones: sí o no.
Los puntos centrales de la propuesta son una ampliación de la base del IVA y una reducción drástica del número de personas que pueden optar a un retiro anticipado.
Antecedentes
La base de la crisis griega es una deuda de aproximadamente 320 mil millones de euros (unos US$358.000 millones), que el país simplemente no está en condiciones de pagar.
La explicación más simple para la misma es que durante muchos años el país estuvo gastando más dinero del que producía y financiando ese gasto a través de préstamos.
El gasto público, por ejemplo, aumentó un 50% entre 1999 y 2007, mucho más que en otros países de la eurozona.
Y sumado a problemas de corrupción y evasión fiscal, reconocidos por la propia Grecia, esto terminó provocando un déficit muy superior al 3% del PIB contemplado en las reglas de moneda común.
Préstamos no declarados a la eurozona, por su parte, también llevaron a que la deuda excediera significativamente el 60% acordado como límite por los países de la eurozona: actualmente se estima en 177% del PIB.
Los paquetes
El primer paquete de ayuda financiera a Grecia fue aprobado por la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional en mayo de 2010.
En ese momento se pusieron a disposición del gobierno griego 110 mil millones de euros (unos US$120.000 millones) para que honrara sus compromisos con sus acreedores.
Pronto, sin embargo, se hizo evidente que ese monto no sería suficiente, por lo que un segundo rescate elevó la cifra total a 240 mil millones de euros.
El actual gobierno griego, que llegó al poder a inicios de año con una plataforma antiausteridad, ha estado intentado renegociar algunas de esas condiciones de cara a un nuevo paquete de rescate estimado en 29.100 millones de euros adicionales.
Austeridad brutal
Economistas de la talla de Paul Krugman y Joseph Stiglitz —ganadores del premio Nobel de economía en 2008 y 2001, respectivamente— consideran que las medidas no han hecho nada por mejorar la situación o las perspectivas de Grecia.
De hecho, se estima que la economía griega se ha reducido en un 25% desde el inicio de los programas de austeridad, lo que ha acentuado su dependencia en créditos externos.
Y el impacto de las medidas sobre el pueblo griego ha sido brutal: su tasa de desempleo del 26% es la más alta de toda la Unión Europea y entre los jóvenes ya supera el 60%. Ya son millones los ciudadanos griegos que están viviendo bajo la línea de pobreza.







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