Foto: Agencias
Estas propuestas serán sometidas también al Parlamento griego el viernes, para que brinde su autorización
Atenas — La zona euro recibió dentro del plazo previsto, ayer de noche, las propuestas de reformas prometidas por Grecia para poder obtener un tercer plan de ayuda y mantenerse en la zona euro, informó el portavoz de Jeroen Dijsselbloem, presidente del Eurogrupo.
«Las nuevas propuestas griegas fueron recibidas por el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, es importante que las instituciones (los acreedores) las consideren en su evaluación», indicó Michel Reijns, el mencionado vocero, en su cuenta internauta en Twitter.
Las mismas tenían que ser presentadas este jueves antes de medianoche (22H00 GMT) por el gobierno de Alexis Tsipras a los acreedores de Atenas (UE, BCE y FMI) que le habían dado un ultimátum. Estos las estudiarán «inmediatamente» y el sábado serán presentadas a los ministros de Finanzas de la zona euro, antes de una cumbre extraordinaria de la UE, el domingo en Bruselas.
Con estas propuestas sobre la mesa, los acreedores también podrán «estimar el monto del programa de ayuda», indicó otra fuente.
Grecia hizo formalmente el miércoles a la zona euro, su principal acreedor, una nueva demanda de ayuda sobre un período de tres años, la tercera desde 2010, a cambio del esfuerzo presupuestario que esta deberá realizar. Si las cuentas no cierran, la reunión del domingo podría convertirse en una cumbre de crisis, lo que podría provocar la salida de Grecia de la moneda única europea, algo que se quiere evitar.
Estas propuestas serán sometidas también al Parlamento griego el viernes, para que brinde su autorización, según la agencia Ana (semioficial).
Se trata de un último esfuerzo heleno para convencer a sus acreedores que le concedan un nuevo rescate y evitar su salida de la eurozona.
Cumbre dominical
Si los dirigentes europeos aceptan las propuestas, podrían aprobar un nuevo rescate el domingo, durante la cumbre extraordinaria de los 28 países de la UE.
Desde la victoria del «No» en el referéndum del pasado domingo sobre las últimas propuestas de Bruselas, Tsipras, impulsor de la consulta y de la que salió reforzado, intenta construir un frente común con todos los partidos del país.
Según el periódico económico Naftemboriki, el programa de reformas supondrá una reducción del presupuesto de entre 10 mil y 12 mil millones de euros, más que las propuestas anteriores del gobierno griego.
Grecia pidió formalmente el miércoles a la zona euro un nuevo rescate de tres años, una decisión considerada «positiva» por Francia y España, dos países favorables a un acuerdo con Grecia pero alejados de la línea más dura de Alemania. Ayer Tspiras se entrevistó por teléfono con su homólogo François Hollande.
Tsipras, que llegó al poder con su partido de izquierda radical Syriza con la promesa de no imponer nuevas medidas de austeridad, dijo, sin embargo, el miércoles que se reserva el «derecho a decidir» la manera «socialmente justa» de enmendar las finanzas del país.
Deuda «sostenible»
Tsipras también pidió a sus socios que reduzcan la enorme deuda del país, que ya representa unos 320 mil millones de euros, es decir, el 180% del PIB. Una llamada que respondió ayer el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, al pedir que los acreedores hagan propuestas «realistas» sobre la cuestión de la deuda.
«Una propuesta realista de Grecia tiene que estar compensada por una propuesta igual de realista sobre la sostenibilidad de la deuda por parte de los acreedores, solo así tendremos una situación donde todo el mundo gane», dijo Tusk en una rueda de prensa.
Ayer los mercados parecían optimistas sobre un acuerdo y el Fondo Monetario Internacional (FMI) afirmó que «la situación en Grecia no ha resultado hasta ahora en un contagio», aunque reconoció que existen todavía «riesgos» de tensiones financieras en algunas economías europeas.
El miércoles Grecia recibió de nuevo el apoyo indirecto del FMI en la cuestión de la deuda, cuando su directora gerente, la francesa Christine Lagarde, consideró «necesaria» una reestructuración de la deuda, algo que no gusta oír a los europeos.
En otra muestra del desacuerdo entre los acreedores, el alemán Jens Weidmann, miembro del consejo de gobernadores del Banco Central Europeo (BCE), pidió ayer que la institución deje de proporcionar ayuda urgente a Grecia y que sean los gobiernos quienes asuman esta tarea.
Con sus ayudas, el BCE está manteniendo con vida al sistema bancario griego, pero puede cortar la ayuda si no prosperan las reformas.
Los bancos griegos están cerrados desde el 28 de junio y seguirán cerrados hasta el lunes. Los retiros en efectivo siguen limitados a 60 euros al día por persona para evitar una crisis de liquidez.
La presidenta de la Unión de Bancos Griegos, Louka Katseli, que también preside el Banco Nacional de Grecia, dijo ayer que la liquidez es suficiente hasta el lunes, pero no aclaró si habrá que recurrir a los depósitos de los clientes.
Paquete de reformas
Los detalles del nuevo plan no han sido filtrados, de momento, a los medios, pero según el portal económico Naftemporikí, sería una mezcla del pliego inicial de 47 páginas de medidas planteadas por Atenas y las últimas reformas publicadas por la Comisión Europea, justo después de la convocatoria del referéndum.
En este sentido, la prensa local señalaba esta mañana que el paquete de reformas del gobierno griego estaría valorado en unos 12 mil millones de euros para los próximos dos años como contrapartida del tercer rescate que ha solicitado formalmente a sus socios del euro.
«Se calcula que las medidas de 8 mil millones de euros que Grecia presentó para 2015 y 2016 serán aumentadas en 2 mil millones de euros por año, lo que sumará un total de 12 mil millones de euros para los próximos dos años», aseguraba Kathimerini.
Por su parte, Naftemporiki ha detallado que el Ejecutivo planea una subida fiscal concretada en el IVA, que pasará del 10% al 13% para los bienes de lujo, del 13% al 23% para restaurantes, transportes y servicios sanitarios, y del 6,5% al 13% para hoteles; así como en el impuesto de sociedades, que sumará dos puntos desde el 26%.
A pesar de esta subida tributaria, el gabinete de Alexis Tsipras mantendrá las exenciones fiscales de las que gozan algunas islas griegas y que los acreedores internacionales pretendían eliminar, asegura Naftemporiki.
Pensiones
Según el portal Naftemporikí, en relación a las pensiones, Grecia mantendría su última concesión de adelantar a octubre el plan escalonado de eliminar las prejubilaciones. Las instituciones habían pedido que se empezasen a eliminar en julio, lo que Atenas rechazó con el argumento de que hay muchas personas con derechos adquiridos.
Alivio de la deuda
El gobierno de Tispras espera que los acreedores incluyan en el debate algún tipo de mención a la reestructuración de la deuda, al objeto de que el primer ministro griego pueda hacer digerible un eventual acuerdo ante las filas de Syriza.
En este sentido, aunque los acreedores insisten en descartar una quita, sí se ha producido un cambio de tono en sus declaraciones. De este modo, el ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, reiteró hoy que una quita es imposible, pero habló de una «reconfiguración» de la deuda, mientras que la canciller alemana, Ángela Merkel, mostró su rechazo a una quita «clásica».







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