Ciudad del Vaticano — El papa argentino Francisco conmemoró este jueves su primer año como pontífice lejos del mundanal ruido, en un convento en las afueras de Roma, de donde pidió con un tuit a sus seguidores que lo acompañen con oraciones en su tarea de líder de la Iglesia católica.
«Recen por mí», tuiteó el Papa en su cuenta @pontifex en nueve idiomas, repitiendo la misma frase con la que sorprendió al mundo cuando apareció por primera vez hace un año en el balcón de la basílica de San Pedro.
Respetando su estilo imprevisible, Francisco optó por pasar estas fechas lejos del Vaticano, para llevar a cabo ejercicios espirituales en una residencia religiosa de la localidad de Ariccia, al sureste de Roma, acompañado por 83 cardenales, obispos y religiosos.
«No ha querido nada especial o diferente de lo que siempre ha hecho. Es coherente con su estilo de pontificado: sobrio», comentó el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi.
El Papa regresará hoy al Vaticano en un autobús tras haber pasado seis días dedicado a la reflexión espiritual por la Cuaresma.
La ausencia del Papa del Vaticano, lejos de la muchedumbre, es considerada otro gesto de sobriedad del pontífice argentino, que renunció a todo tipo de lujos, usa un lenguaje directo y claro, y se deja tocar y abrazar por fieles durante las audiencias públicas.






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