Los invitados especiales fueron divididos en grupos y pudieron admirar las célebres obras de arte
Foto: Agencias
Ciudad del Vaticano — El papa Francisco decidió acompañar sorpresivamente este jueves a 150 indigentes y «sin techo» a visitar la Capilla Sixtina, una iniciativa inédita del pontífice latinoamericano para mostrar con gestos su deseo de abrir la Iglesia a los pobres.
«El Papa, acompañado por un mayordomo, estrechó la mano de cada uno y tomó la palabra para decirles: ‹Bienvenidos. Esta es la casa de todos, de ustedes. Las puertas están abiertas para todos›», informó en un comunicado el Vaticano.
Francisco permaneció 20 minutos con sus huéspedes especiales a quienes bendijo y pidió que oren por él.
La visita, que incluyó también un recorrido por los jardines y los museos del Vaticano, fue organizada por el limosnero de la Santa Sede, el polaco Konrad Krajewski.







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