La autorización de la OFAC permite al BCV y al sistema de banca pública venezolana ejecutar servicios y tecnologías relacionados con la seguridad, la prevención del fraude
El Gobierno de Estados Unidos levantó este martes las sanciones impuestas al sistema de banca pública venezolana, incluyendo al Banco Central de Venezuela.
Esto quiere decir que la institución estadounidense levantó las sanciones a las entidades bancarias públicas venezolanas, permitiendo realizar diversas actividades que van desde transferencias hasta pagos en línea, entre otros.
Asimismo, enfatizó que se autorizan todas las transacciones que involucren al Gobierno de Venezuela que de otro modo estarían prohibidas por la Orden Ejecutiva 13884 y que sean necesarias para las actividades establecidas en el párrafo (a) de esta licencia general.
Cabe resaltar que para los fines de esta licencia general, el término «servicios financieros» incluye el mantenimiento, la operación o el cierre de cuentas; préstamos; transferencias; transferencias de fondos y servicios bancarios.
El permiso también autoriza la prestación de servicios de transferencia de dinero; cobro; presentación; promesa; orden; consignación; aceptación de depósitos; seguros; garantías; retiros de efectivo; servicios de cheques; transferencias de la Cámara de Compensación Automatizada (ACH) y transferencias electrónicas.
Igualmente, quedan autorizadas operaciones con tarjetas de débito, tarjetas prepago, transacciones en cajeros automáticos y cualquier otro pago según lo definido en el Artículo 3-602 del Código Comercial Uniforme; emisión y uso de tarjetas de pago y billeteras digitales.
Muy importante es que la licencia permite hacer operaciones de cambio de divisas; servicios bancarios, de pago y de cuentas corresponsales denominados en dólares estadounidenses; servicios relacionados con el cobro, envío, procesamiento o recepción de fondos o remesas.
Igualmente, servicios relacionados con el procesamiento o recepción de salarios, pensiones, anualidades, nóminas y otros pagos o beneficios laborales.
También la licencia autoriza transferencias de fondos enviados a través de dinero móvil, billeteras móviles, cuentas bancarias digitales, tarjetas de crédito, tarjetas de débito, pagos en línea u otra tecnología digital.
Por otra parte, la autorización de la OFAC permite al BCV y al sistema de banca pública venezolana ejecutar servicios y tecnologías relacionados con la seguridad, la prevención del fraude, la verificación, la autenticación, la ciberseguridad y la seguridad; inversiones y transacciones con títulos valores; y futuros u opciones sobre materias primas.
Este último punto resulta muy relevante para el mercado de valores, porque facilita emisiones en moneda extranjera.
Igualmente, las instituciones financieras estadounidenses que procesan transacciones autorizadas «pueden confiar en el originador o el beneficiario de una transferencia de fondos con respecto al cumplimiento de esta licencia general, siempre que la institución financiera que procesa la transacción no sepa ni tenga motivos para saber que la transacción no cumple con esta licencia general».
Flexibilización de sanciones al BCV: ¿cómo impacta esta medida en la economía venezolana?
El pasado 8 de abril, el economista y director de Ecoanalítica, Alejandro Grisanti, adelantó que se esperaba esta medida por parte de las autoridades estadounidenses. En ese momento, explicó que las sanciones al BCV no solo afectan al ente emisor, sino que impactan directamente a todo el sistema financiero.
«La pérdida de corresponsalías internacionales y el sobrecumplimiento de normas han limitado la capacidad de los bancos para operar con divisas, especialmente en el caso de entidades medianas y pequeñas», escribió en ese momento en la red social X.

Según el análisis de Ecoanalítica, la flexibilización de restricciones permite restablecer relaciones con la banca internacional, reducir trabas operativas y ampliar la participación de más instituciones en el mercado cambiario. Ese escenario podría dar mayor profundidad y estabilidad al sistema, que hoy enfrenta distorsiones y limitaciones en el acceso a dólares.
Para Grisanti, «este proceso además debería abrir la puerta al reconocimiento de Venezuela por parte de multilaterales como el Fondo Monetario Internacional (FMI), Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y Banco Mundial, un paso clave para consolidar la estabilidad macroeconómica».
No obstante, consideró que la medida no es suficiente, si el BCV no avanza en una nueva gobernanza, que incluya un cambio de directiva, credibilidad, independencia y capacidad técnica. «El caso de Perú es ilustrativo: aun con alta inestabilidad política, su banco central ha sido ancla de estabilidad, inflación baja y una moneda estable», señaló.
El economista Hermes Pérez, exfuncionario del BCV y profesor universitario, coincide en que la licencia 57 de la OFAC tendrá un impacto favorable para el mercado cambiario venezolano, al permitir retomar las operaciones internacionales a través del sistema Swift y reconectarse con el sistema bancario, incluyendo con la Reserva Federal de Estados Unidos.








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