
Ciudad de México — Enfurecidos manifestantes se enfrentaron con petardos y palos a fuerzas antimotines que amurallaron el Palacio Nacional, en Ciudad de México, al cierre de una jornada en que decenas de miles protestaron contra el presidente, Enrique Peña Nieto, por la desaparición de 43 estudiantes.
Con gases lacrimógenos, chorros de agua y extintores de fuego, cientos de policías, protegidos con escudos y cascos, avanzaron contra los manifestantes y lograron dispersarlos de la emblemática plaza del Zócalo.
Armados con palos y bombas molotov, grupos radicales que protestaban, algunos encapuchados, intentaron traspasar las vallas metálicas que resguardaba la puerta del Palacio, pero el fuego de los artefactos no logró alcanzarla.
El presidente de México, Enrique Peña Nieto, aseguró que no permitirá «actos vandálicos».
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Fotos: Agencias







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