Dejó en evidencia su distanciamiento

El presidente de Argentina ratificó durante la cumbre virtual del Mercosur su rechazo al actual gobierno de Bolivia

4 de julio, 2020 - 3:16 pm
Agencias

«Los televisores de la Argentina se apagaron justo después de que Luis Lacalle Pou terminara de hablar y justo empezaba hablar la presidente provisional de Bolivia, Jeanine Añez», refiere el portal Clarín

Argentina Y Bolivia – En el marco de la cumbre virtual del Mercosur, el presidente de Argentina Alberto Fernández, dejó en evidencia su distanciamiento y desacuerdo con el gobierno de facto de Bolivia, presidido por Jeanine Añez, con el simple y notorio gesto de abandonar la videoconferencia en el justo momento en que Añez tomaba la palabra, prueba irrefutable de que hay un trecho importante en las relaciones de ambos gobiernos.

«Los televisores de la Argentina se apagaron justo después de que Luis Lacalle Pou terminara de hablar y justo empezaba hablar la presidente provisional de Bolivia, Jeanine Añez», refiere el portal Clarín

De igual manera el medio describe la acción como «un desplante» por parte del mandatario Fernández, agregando que el líder se «levantó del plenario por considerar que Bolivia es un gobierno de facto», es decir un gobierno que se implantó tras la fuerza, la violencia, la muerte y no por la vía democrática y electoral, como el pueblo y la constitución manda.

Si se toma en cuenta que en diciembre del 2019, el gobierno de argentina junto con el de México, fue uno de los pocos que garantizó asilo a Evo Morales, cuando él y su familia eran amenazados con meterlos en prisión por los mismos organismos de seguridad que lideraron su salida del poder de manera violenta el pasado noviembre, entonces no es difícil concluir que Fernández continúa la línea de apoyo a Morales.

Otro de los aspectos a resaltar, es que el gobierno de Añez ha pospuesto de diferentes formas las elecciones presidenciales, que podrían limpiar la imagen de un gobierno impuesto tras el terror y no por elección de la mayoría. En principio se cree que Añez no está interesada en las urnas debido a que la aceptación del pueblo está centrada en el partido MAS, que desde el año 1987 ha liderado Morales y que por su inhabilitación, ahora lo mantiene vigente el dirigente Luis Arce, candidato a las presidenciales de Bolivia y aliado de Evo.

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Además no se puede ignorar, que en menos de ocho meses en el poder, la administración de Añez se ha visto envuelta en varios escándalos de corrupción y que tras el escenario de pandemia mundial, han sido imposibles de ocultar. Se puede hacer alusión el caso de los respiradores por nombrar el más mediático, que hasta el momento ha puesto tras las rejas a varios funcionarios del gobierno por estar presuntamente implicados en el delito millonario de comprar los respiradores a un precio y facturarlo en otro para robar al Estado.

Tras este breve recorrido, es normal entonces que Fernández «apague el televisor» y no acepte la vocería en Mercosur de un gobierno que desde sus inicios ha predominado los intereses individuales por encima del bienestar del pueblo boliviano, bajo una mirada colonial, dictatorial y corrupta, que se espera pueda cambiar con las venideras elecciones presidenciales del 6 de septiembre.

Dejando de lado lo ocurrido con Fernández y Añez, el portal Clarín reseñó que la cumbre transitó de manera «armónica» a pesar de las diferencias que tienen algunos de sus integrantes con respecto al acuerdo de libre comercio o en temas como el rol que debería tener Venezuela y Bolivia dentro del Mercosur.

Foto: Agencia 

 

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