El Cairo — El nuevo gobierno egipcio prestó ayer juramento ante el presidente Abdel Fatah al Sisi, una semana después de la dimisión del anterior, debilitado por un escándalo de corrupción.
El exministro del Petróleo, Sherif Ismail, un tecnócrata con una dilatada experiencia en las compañías petroleras públicas, es el nuevo jefe de gobierno.
En su primer discurso tras la investidura, Ismail pidió paciencia a los egipcios, porque el gobierno «no tiene una varita mágica» para resolver todos los problemas del país.
«Hará falta tiempo para solucionar algunos problemas», añadió. Egipto se enfrenta a una economía alicaída y un incremento del número de ataques de los grupos yihadistas.
El ejecutivo cuenta con 16 nuevos titulares y 33 carteras, informó la presidencia.






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