Foto: AFP
Donetsk — La ciudad oriental de Donetsk, principal bastión de los separatistas prorrusos rodeado por el ejército ucraniano, fue blanco de un ataque con artillería pesada desde la noche del sábado hasta ayer, al tiempo que los occidentales advirtieron a Rusia contra una intervención en Ucrania.
Desde las 4:20 locales, una periodista de la AFP escuchó más de 20 explosiones desde el centro de la ciudad, la más grande de la cuenca minera del Donbass, escenario desde hace días de intensos combates.
El Ejército ucraniano anunció ayer que había «estrechado al máximo el cerco» en torno a Donetsk y que había disparado contra bases rebeldes infligiéndoles «duras pérdidas». Tres soldados murieron y 27 resultaron heridos en las últimas 24 horas, anunció el portavoz militar Andri Lysenko.
También dio cuenta de «encarnizados combates» en Krasny Louch, una localidad de 120 mil habitantes 65 km al noroeste de Lugansk cuyo control permitiría, según Kiev, bloquear la llegada de ayuda a los separatistas de Donetsk desde Rusia.
El sábado el «primer ministro» separatista, Alexandre Zakhatchenko, reconoció que Donetsk había sido «rodeado» y que se hallaba al borde de una «catástrofe humanitaria», mostrándose dispuesto a un alto el fuego.







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