«Es difícil ser amado por idiotas». Por esta caricatura en la que representan a Mahoma quejándose de sus creyentes, comenzaron las amenazas extremistas en contra de la publicación francesa.
La redacción del semanario, sorprendida en plena conferencia de redacción, fue diezmada. Cuatro de sus caricaturistas figuran entre los muertos.
París – Al grito de «Alá es más grande», hombres armados atacaron ayer en París los locales del semanario satírico Charlie Hebdo, matando a sangre fría a doce personas, entre ellas varias figuras de la redacción del periódico, que había sido amenazado por publicar caricaturas de Mahoma.
Este atentado sin precedentes, el más cruento cometido en Francia en decenios, hizo pensar rápidamente a una venganza de los islamistas radicales contra el periódico que publicó en 2006 caricaturas del profeta Mahoma.
La redacción del semanario, sorprendida en plena conferencia de redacción, fue diezmada. Cuatro de sus caricaturistas, Charb, Cabu, Tignous y Wolinski, sumamente conocidos en Francia, figuran entre los muertos, así como dos policías, uno de los cuales fue rematado a sangre fría cuando estaba herido.
El atentado causó asimismo once heridos, según un balance dado al final de la tarde por el fiscal de París a cargo de la investigación, François Molins.
Identificados
Los tres presuntos autores del atentado contra el semanario fueron identificados, según varios medios franceses.
La web del diario Metronews explica que los sospechosos son tres hombres de 34, 32 y 18 años con antecedentes por cooperar con redes yihadistas.
De acuerdo con este medio, se trataría de los hermanos Said K. y Chérif K. de nacionalidad francesa, mientras que el más joven respondería al nombre de Hamyd M., aunque se desconoce su nacionalidad. Este último estaba inscrito el año pasado en un instituto de secundaria en Reims (norte de Francia), según estas informaciones, que no han sido confirmadas oficialmente.
Chérif K. fue juzgado en 2005 por formar parte de una célula de envío de yihadistas a Irak que habría reclutado a una decena de jóvenes para ir a combatir a Irak entre 2003 y 2005. Fue condenado entonces a tres años de prisión, la mitad de ellos exentos de cumplimiento.
El semanario Le Point indica que se ha podido identificar a los sospechosos por un carné de identidad hallado en el vehículo en el que huyeron del lugar de los hechos y con el que colisionaron contra otro coche en el noreste de París. Ayer en la noche, el menor se entregó a la policía.
«Hemos vengado al profeta»
«Sobre las 11H30, dos hombres armados con (fusiles) Kalashnikov y un lanzacohetes irrumpieron en la sede del semanario satírico Charlie Hebdo en el distrito XI de París. Un intercambio de tiros tuvo lugar con las fuerzas de seguridad», contó una fuente cercana a la investigación.
Los agresores hirieron de bala a un policía mientras abandonaban el lugar de los hechos. Después agredieron a un automovilista y embistieron a un peatón con el coche robado.
Según testigos citados por la policía, los agresores gritaron «¡Hemos vengado al profeta!» y «¡Hemos matado a Charlie Hebdo!» antes de emprender la huida.
Al salir de una reunión de crisis organizada por la tarde en el palacio presidencial por Hollande, el ministro del Interior, Bernard Cazeneuve, indicó que «tres criminales» estuvieron implicados en atentado.
Se ha organizado todo para «neutralizar lo más rápidamente posible a los tres criminales que estuvieron en el origen de este acto bárbaro», dijo el ministro.
Guerra avisada
La revista Charlie Hebdo recibió amenazas en varias ocasiones desde que publicó caricaturas de Mahoma en 2006, desatando la ira de extremistas musulmanes.
En noviembre de 2011, la sede del semanario fue destruida por un incendio criminal, calificado de atentado por las autoridades de la época.
En 2013, un hombre de 24 años fue condenado a una pena de prisión condicional por haber instado por internet a decapitar al director del periódico después de la publicación de dichas caricaturas de Mahoma.
La manera de actuar de los agresores, fría y determinada, muestra que se trata de hombres entrenados militarmente, según una fuente policial.
Más de 100.000 personas a la calle
Más de 100.000 personas se concentraron en toda Francia ayer por la tarde para rendir homenaje a las víctimas del sangriento atentado.
En París, 35.000 personas acudieron a la céntrica plaza de la República, no lejos de la sede de Charlie Hebdo, según la policía.
Muchos portaban una pegatina negra donde podía leerse «Je suis Charlie» («Yo soy Charlie»), un lema de solidaridad con las 12 víctimas mortales del ataque.
Los manifestantes eran entre 13.000 y 15.000 en Rennes (noroeste), entre 10.000 y 15.000 en Toulouse (suroeste) y unos 7.000 en Marsella, sureste, según las cifras policiales.
Miles de personas se concentraron igualmente en ciudades de toda Europa, como Berlín, Bruselas, Madrid o Londres.
Reacción mundial
Las reacciones indignadas se multiplicaron tanto en Francia como en el extranjero, y las condenas y los mensajes de solidaridad llegaron a Francia desde todo el mundo.
En Francia, las voces de la oposición se unieron a las de los socialistas en el gobierno en una condena unánime.
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– El papa Francisco expresó «su firme condena del horrible atentado» cometido contra la revista y exhortó a todos los católicos a «oponerse con todos los medios a la propagación del odio y de toda forma de violencia».
Un comunicado divulgado por la oficina de prensa del Vaticano dice: «El papa participa con la oración en el sufrimiento de los heridos y en el de las familias de los difuntos y exhorta a todos a oponerse con todo los medios a la propagación del odio y de toda forma violencia, física y moral, que destruye la vida humana, viola la dignidad de las personas y mina la convivencia pacífica entre personas y pueblos».
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– El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, calificó el atentado de «horrendo» e «indignante»: «nuestros pensamientos y oraciones están (…) con el pueblo de Francia en este momento difícil».
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– Vladimir Putin, presidente de Rusia, «condenó duramente este crimen cínico y confirmó su disposición a seguir con la cooperación activa en la batalla contra la amenaza del terrorismo», según un comunicado del Kremlin.
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– El primer ministro británico, David Cameron, calificó de «nauseabundo» el ataque. «Los asesinatos de París son nauseabundos. Estamos al lado de los franceses en la lucha contra el terrorismo y la defensa de la libertad de prensa», afirmó.
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– La alemana Angela Merkel, que está en Londres, habló de un acto «abominable» contra «la libertad de prensa y de opinión, un fundamento de nuestra cultura libre y democrática».
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– La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff calificó el atentado de «sangriento e intolerable».
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– El mandatario colombiano, Juan Manuel Santos, recordó que «la libertad de expresión y de prensa son derechos universales inviolables».
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– «Todos somos franceses», dijo emocionado en Roma el jefe del gobierno italiano, Matteo Renzi, al visitar la embajada de Francia.
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– El gobierno español dijo en un comunicado que España «apuesta hoy con más rotundidad que nunca por la libertad de prensa como un derecho fundamental e irrenunciable».
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– La directora general de la UNESCO, Irina Bokova, sotuvo que «la comunidad internacional no puede dejar que los extremistas siembren el terror e impidan la libre circulación de las opiniones y las ideas».
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– El Secretario general de la ONU, Ban Ki-moon condenó el «horrendo» atentado, calificándolo como un asalto a la libertad de prensa y de expresión.
Murieron los grandes del dibujo satírico
Wolinski, Cabú, Charb y Tignous: algunos de los más grandes del dibujo satírico en Francia desaparecieron ayer, víctimas del ataque contra el semanario Charlie Hebdo en París.
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– Wolinski, irreverente y descarado
El rey de los dibujantes satíricos de Francia, Georges Wolinski, tenía 80 años y era venerado por toda una generación, padre del famoso personaje del «Roi des cons» (rey de los tontos) y pilar del semanario Hara Kiri en los años 60 y luego de Charlie Hebdo. Su humor fue siempre ácido, dentro de la línea tradicional de Hara Kiri, que se autodefinía como una revista «tonta y malvada».
Wolinski nació el 28 de junio de 1934 en Túnez, hijo de padre polaco asesinado cuando él tenía apenas dos años y de una madre italiana.
Llegado a París en 1945 y «más afecto a mirar a sus compañeritas o a hacer dibujos que a estudiar», fue desde temprana edad un apasionado de los cómics. Ilustró el diario de la secundaria antes de enviar sus primeros dibujos a Hara Kiri, antepasado de Charlie Hebdo.
A partir del revoltoso año 1968 se convierte en uno de los pilares de Hara Kiri, que tras ser clausurado por el gobierno francés por un irreverente título para anunciar la muerte de De Gaulle, se convierte en Charlie Hebdo.
Cada semana, en las páginas de Charlie Hebdo, Wolinski puso en escena a dos personajes, un flaco tímido junto a un gordo dominante y tajante que profería sus verdades de mostrador: «Señor, estoy a favor de la libertad de prensa… ¡Siempre y cuando la prensa no aproveche para decir cualquier cosa!»
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– Cabú fustigó religiones y nacionalismos
El dibujante Cabú, fallecido en el ataque a los 76 años, fustigaba con la aguda punta de sus lápices desde hace casi seis décadas a la sociedad en la que le tocó vivir, y especialmente las religiones y los nacionalismos.
Sus blancos favoritos eran los políticos, las fuerzas armadas y todas las religiones. También caricaturizaba en el espejo que tendía a sus contemporáneos al estereotipo del francés de clase media protestón y chauvinista.
Pilar de Charlie Hebdo y del Canard Enchainé –el otro semanario satírico francés–, Cabú conservó hasta el final la ferocidad implacable de su humor contra el poder y el conformismo.
Sus caricaturas de Mahoma publicadas en 2006 fueron de las más cáusticas y valieron a la redacción de Charlie Hebdo vivir desde entonces bajo permanentes amenazas de muerte.
Jean Cabut, su verdadero nombre, nació el 13 de enero de 1938 en Châlons-sur-Marne (Marne, cerca de París). Publicó sus primeros dibujos a los 15 años, antes de realizar el servicio militar en Argelia, de donde regresó con una profunda aversión por los uniformados.
Luego pasó a integrar el circuito de los dibujantes de prensa, para «Ici Paris» o «Le Hérisson», antes de sumarse junto a François Cavanna a la redacción de Hara-Kiri, antepasado de Charlie Hebdo.
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– Charb, dibujante corrosivo y audaz
Dibujante comprometido desde muy joven, Charb dirigía Charlie Hebdo desde 2009, practicaba un humor corrosivo y decía no temer a nadie.
«Hay que seguir hasta que el Islam quede tan banalizado como el catolicismo», aseguraba.
Nacido el 21 de agosto de 1967 en Conflans-Sainte-Honorine (Yvelines, cerca de París), Stéphane Charbonnier, su verdadero nombre, «aprendió a dibujar durante las clases de matemáticas y poco a poco fue siendo menos malo en dibujo que en matemáticas», dijo su editor Castermann.
Charb abandonó el diario un año más tarde para participar en el segundo lanzamiento de Charlie Hebdo, tras 11 años de ausencia y en el que publicaba hasta ayer buena parte de sus dibujos. También lo hizo en las páginas de L›Humanité, Libération, le Monde Libertaire, Télérama, Mon Quotidien, l›Hebdo, le Monde des Ados, Fluide Glacial o l›Echo des Savanes.
Desde la partida de Philippe Val en mayo de 2009, Charb era el director de publicación de Charlie Hebdo. La guerra y la política, la tele-realidad, las enfermedades y las religiones eran algunos de sus blancos favoritos.
«Es por tratar a los musulmanes como creyentes antes que como ciudadanos que, por miedo o por paternalismo, estamos haciendo del Islam un tabú», advertía Charb en 2013 cuando Charlie Hebdo publicó el segundo tomo de «La vida de Mahoma».
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– Tignous, el humor cáustico y desesperado
Caricaturista y autor de tiras cómicas comprometidas, Tignous, tenía 57 años y dibujaba para la prensa desde 1980, fustigando la locura del mundo en con humor agudo y desesperado. «Un dibujo de prensa es muy difícil de lograr porque hay que poner todo en una sola imagen. Es lo contrario del comic», decía.
Bernard Verlhac, su verdadero nombre, nació en 1957 en París, y publicaba regularmente sus dibujos en Charlie Hebdo y Marianne. Colaboraba además con Fluide Glacial, L›Echo des Savanes y varios programas de televisión.
Sus primeros dibujos fueron publicados en L’Idiot international, La grosse Bertha y L’Evénement du jeudi.
En su libro «On s›énerve pour un rien» publicado en 1991, criticaba el capitalismo, los accionistas y las desigualdades sociales, también fustigados en «Tas de riches» (1999, Denoël) y en 2010 «Le fric, c›est capital».
Su último álbum, «Cinco años bajo Sarkozy», publicado en 2011, es una compilación de sus corrosivos dibujos de prensa sobre el gobierno del ex presidente Nicolas Sarkozy.
Condenas del mundo musulmán
En los países musulmanes, la Liga Árabe habló de «acto terrorista» y la Universidad Al Azhar, principal autoridad del islam sunita, con sede también en El Cairo, dijo que «el islam condena toda violencia».
El ministro de Cultura turco, Omer Celik, dijo a CNN-Türk que el atentado tenía como objetivo aumentar la islamofobia.
«Rechazo toda identificación del islam con este ataque cobarde. No podemos defender el islam con esta masacre. El ataque tiene por objetivo reforzar la percepción negativa que pesa sobre extranjeros y musulmanes».
Catar, que ha sido acusada de dar apoyo a grupos yihadistas de Libia y Siria, afirmó que un ataque a «civiles desarmados contradice todos los principios morales y los valores humanos».
Irán denunció el atentado contra el semanario y estimó que «cualquier acto terrorista contra inocentes es ajeno al pensamiento y a las enseñanzas del islam».
Estos actos son «la continuidad de una ola de radicalismo y de una violencia física y mental sin precedentes» que «se extendieron por el mundo en los 10 últimos años», declaró la portavoz de la diplomacia iraní, Marzieh Afkham, citada por la agencia oficial Irna.
Pero subrayó que estos actos eran también consecuencia de «las malas políticas y de no medir con el mismo rasero la violencia y el extremismo».
La portavoz también recordó el caso de las caricaturas de Mahoma publicadas en 2005-2006 en varios periódicos europeos, entre ellos Charlie Hebdo, que provocó manifestaciones de ira en Teherán, donde varias embajadas fueron atacadas.
«Utilizar la libertad de expresión y las ideas radicales […] y humillar a las religiones divinas y sus símbolos es inaceptable», consideró.
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CRÍTICA A LAS LEYES ISLAMISTAS: En el texto se puede leer: «100 latigazos si no te mueres de risa».
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CRÍTICA A LAS GUERRAS RELIGIOSAS: En el texto se puede leer: «El Corán es la mierda. El Corán no para las balas». La ilustración hacía referencia a una matanza en Egipto.
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CRÍTICAS A LOS EXTREMISTAS ISLÁMICOS: En el texto se puede leer: «Si Mahoma regresa». Y se ve al líder espiritual del Islán diciendo: «¡Yo soy el profeta, imbécil!», mientras un extremista le responde antes de decapitarlo: «¡Cállate, infiel!».
Fotos: Agencias







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