
Foto: Agencias
Londres — El recorrido de la primera mujer musulmana de un gobierno británico, Sayeeda Warsi, concluyó ayer con su dimisión en desacuerdo con la postura oficial complaciente con Israel, un signo más del desencuentro entre la numerosa comunidad musulmana y la política de su gobierno en Oriente Medio.
«Con gran pesar escribí esta mañana al primer ministro y le presenté mi dimisión. No puedo apoyar más la política del gobierno con Gaza», escribió en Twitter la secretaria de Estado de Fe y Comunidades y también del ministerio de exteriores.
La política hacia Gaza es «moralmente indefendible», dijo en su carta de dimisión, «no se corresponde con el interés nacional británico y tendrá consecuencias negativas a largo plazo en nuestra reputación internacional e interna».






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