Foto: AFP
El Cairo — El expresidente egipcio Hosni Mubarak volverá a ser juzgado en el único caso de corrupción por el que está detenido en un hospital, después de que el Tribunal de Casación anulara ayer una condena a tres años de cárcel. Fue encarcelado en abril de 2011 después de que en febrero de ese año una revolución popular le obligara a dimitir tras 30 años en el poder.
En noviembre pasado, un tribunal ya había abandonado los cargos contra él por la muerte de manifestantes durante la revuelta de 2011, que le había valido una cadena perpetua en primera instancia. Pero seguía detenido por un caso de corrupción.
Ayer, el Tribunal de Casación ordenó la anulación de su condena de mayo de 2014 a tres años de cárcel por malversación de fondos públicos por valor de más de 10 millones de euros para la renovación de sus palacios presidenciales, y ordenó un nuevo juicio.







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