«Según algunos datos, los enemigos de Irán, con el apoyo de un país de la región, se están preparando para ocupar una de las islas iraníes», aseveró el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Ghalibaf
Irán ha estado reforzando las defensas de la isla de Jarg y sembrándola de trampas en las últimas semanas ante la posibilidad de que Estados Unidos intente tomarla por la fuerza, según varias fuentes citadas por CNN familiarizadas con los informes de inteligencia estadounidenses.
La Administración del presidente Donald Trump estudia desde hace días emplear tropas para ocupar la ínsula, un pequeño enclave en el noreste del golfo Pérsico que maneja en torno al 90 % de las exportaciones de crudo iraní, como instrumento de presión para forzar a Teherán a reabrir el estrecho de Ormuz.
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Pero responsables estadounidenses y analistas militares advierten de los enormes riesgos de una operación terrestre de este tipo, incluida la posibilidad de numerosas bajas entre las fuerzas de EE.UU.
Minas, misiles portátiles y defensas en capas
Según las fuentes consultadas, la isla dispone de defensas en capas y en las últimas semanas Irán ha trasladado allí sistemas adicionales de misiles guiados tierra‑aire portátiles (MANPADS), así como colocado minas antipersona y anticarro alrededor, incluidas las costas donde podrían intentar desembarcar marines estadounidenses en una operación anfibia.
Otro informante señaló que el Mando Central de EE. UU. (CENTCOM) mantiene una vigilancia aérea «casi constante» sobre la isla y ha podido observar cambios físicos y ambientales en áreas que parecen haber sido minadas.
Estados Unidos ya bombardeó Jarg el 13 de marzo: según el propio CENTCOM, se atacaron 90 objetivos, entre ellos almacenes de minas navales, depósitos de misiles y «numerosos otros emplazamientos militares».
Según una fuente conocedora del asunto, a pesar de esos ataques, las fuerzas estadounidenses seguirían siendo vulnerables a misiles balísticos y drones iraníes debido a la proximidad de la isla con la costa de Irán, situada a unos 25-30 km.
El excomandante supremo aliado de la OTAN, el almirante retirado y analista James Stavridis expresó: «Estaría muy preocupado por eso. Los iraníes son inteligentes y despiadados. Harán todo lo posible por infligir el máximo de bajas a las fuerzas estadounidenses, tanto en los buques en el mar como, especialmente, cuando las tropas pongan un pie en su territorio soberano».
Un responsable israelí consultado por CNN dijo que hay temor a que, si los marines toman Jarg, Irán responda de inmediato con drones y misiles portátiles, causando muertos entre los soldados estadounidenses.
«La esperanza es que no asuman ese riesgo y que, en su lugar, disparen contra los campos petrolíferos, pero no hay forma de saberlo», señaló.
Amenazas de Teherán y dudas entre aliados del Golfo
El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Ghalibaf, advirtió el miércoles a los «enemigos» de la República Islámica contra cualquier intento de invasión. «Según algunos datos, los enemigos de Irán, con el apoyo de un país de la región, se están preparando para ocupar una de las islas iraníes», aseveró.
«Todos los movimientos del enemigo están bajo la vigilancia de nuestras Fuerzas Armadas. Si dan un solo paso, toda la infraestructura vital de ese país de la región será objeto de ataques implacables», avisó.
Jarg, de un tamaño equivalente a aproximadamente un tercio de la isla de Manhattan, requeriría el despliegue de una fuerza de desembarco considerable si Washington decide dar el paso, indicó a CNN una persona al tanto de la planificación militar estadounidense.
Dos unidades expedicionarias de marines, especializadas en desembarcos anfibios rápidos, incursiones y misiones de asalto, fueron enviadas recientemente a Oriente Medio junto con buques anfibios, medios aéreos y lanchas de desembarco, y serían las candidatas a participar en una eventual toma de la isla, según las fuentes.
Mientras, un millar de soldados de la 82.ª División Aerotransportada del Ejército también se preparan para desplegarse en la región en los próximos días.
Varios aliados árabes del golfo Pérsico han pedido en privado a la Administración Trump no alargar la guerra con una ocupación terrestre de Jarg o con una agresión para retirar el uranio altamente enriquecido de una instalación nuclear ya bombardeada por la aviación estadounidense, según un alto responsable de la región, que expresó su preocupación de que una ocupación de la isla provoque un elevado número de bajas estadounidenses, desencadene más represalias iraníes contra infraestructuras del Golfo y prolongue el conflicto.
En lugar de eso, estos países están presionando para que Estados Unidos concentre sus esfuerzos en desmantelar el programa de misiles balísticos de Irán antes de que acabe la guerra, objetivo con el que, según la misma fuente, el Pentágono coincide.

El poder de los misiles iraníes expone fisuras en la defensa aérea israelí
Los recientes ataques de las fuerzas iraníes contra territorio de Israel obligan a poner en duda la proclamada eficacia de la defensa aérea del país hebreo, que ha sido vulnerada, multiplicando así los interrogantes sobre una posible escasez de interceptores, informa The Washington Post.
Estos ataques también han puesto de relieve la necesidad y la dificultad de conservar interceptores costosos para proteger objetivos vitales durante periodos prolongados. La localidad israelí de Dimona, que alberga una importante instalación nuclear, figura entre esos puntos estratégicos y, sin embargo, recibió duros golpes el pasado fin de semana.
Miles y miles de misiles iraníes
La preocupación de que Irán estuviera acumulando un arsenal de misiles capaz de saturar las defensas israelíes fue un factor clave para reanudar los ataques contra territorio iraní, indicaron altos funcionarios de seguridad del país hebreo.
El ritmo de acumulación generó alarma. «Las defensas israelíes no pueden absorber entre 3.000 y 5.000 misiles», afirmó un exfuncionario de seguridad que habló bajo condición de anonimato para tratar asuntos militares sensibles.
El teniente coronel Nadav Shoshani, portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel, dijo a periodistas del medio que los ataques contra Dimona y Arad, en el sur del país, se realizaron con misiles balísticos convencionales «de los tipos que conocemos, hemos visto e interceptado».

El agrietado escudo de Israel
Cada nivel del sistema de defensa aérea multicapa de Israel, considerado uno de los más avanzados del mundo y diseñado para repeler amenazas desde múltiples frentes, cumple una función específica. Así, el sistema Cúpula de Hierro intercepta cohetes de corto alcance; el sistema Honda de David, misiles balísticos y de crucero; y los sistemas Flecha 2 y Flecha 3, misiles balísticos de largo alcance.
Los funcionarios israelíes sostienen que las defensas están funcionando dentro de lo esperado, aunque las autoridades militares reconocen que «no existe un sistema que sea 100 % eficaz», en medio del debate sobre su desempeño reciente.
Por su parte, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, afirmó que la incapacidad de interceptar los misiles en Dimona (uno de los puntos más protegidos de Israel) supone un punto de inflexión. «Los cielos de Israel están indefensos», escribió en una publicación en X.







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