La Paz — La difusión de un video en el que un juez extorsiona a una madre cuyo hijo es sospechoso de violación desató una tormenta en Bolivia, cuyas autoridades evalúan medidas como la colocación de cámaras para vigilar a sus propios magistrados.
Una medida preliminar fue la destitución de un fiscal y dos jueces, entre ellos el magistrado José Barrientos, quienes aparecen en el video solicitando 15 mil dólares a la madre de un imputado para cambiar la tipificación del delito de violación a estupro de una menor de edad.






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