
La protesta afectó la totalidad del transporte público en la capital argentina
Foto: AFP
Esta es la cuarta medida de fuerza que toman los sindicatos durante el gobierno de Cristina Kirchner, quien asumió el poder en 2007 y finaliza a fin de año
Buenos Aires — Una huelga de 24 horas de transportistas y sindicatos en demanda de la reducción de un impuesto a los salarios, paralizó ayer gran parte de Argentina, a siete meses de las presidenciales.
Esta es la cuarta medida de fuerza que toman los sindicatos durante el gobierno de Cristina Kirchner, quien asumió el poder en 2007 y finaliza a fin de año.
Solo automóviles particulares circulaban por Buenos Aires por la protesta que afecta la totalidad del transporte público, sean buses de pasajeros urbanos y de larga distancia, el metro capitalino y los ferrocarriles.
Las aerolíneas Aerolíneas Argentinas, Austral, la chilena LAN y la brasileña TAM cancelaron vuelos mientras que el resto de la compañías sufrieron desvíos o demoras.
«Hubiera trabajado el 95% de la gente, pero no pueden porque no tienen con qué viajar», declaró el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández.
Los sindicatos rechazan el impuesto a las ganancias que grava los salarios en escala progresiva de hasta 35% y que se aplica sobre los sueldos brutos de a partir de 15.000 pesos —unos 1.700 dólares—.






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