
Foto: Archivo
Discutirán el descenso más fuerte que ha registrado el sector desde el 2008 cuando el petróleo alcanzó los 150 dólares por barril.
Caracas — La Opep mantendrá este jueves 27 de noviembre en Viena, la reunión más importante de los últimos años, apremiada por la caída de los precios del petróleo que aviva las divisiones entre partidarios de un recorte de producción y defensores del «statu quo».
Los antecedentes
A pesar del cambiante clima geopolítico, el precio del barril parecía estabilizado en los últimos tres años en torno a los 100 dólares. Pero a mediados de junio el crudo comenzó una caída casi ininterrumpida como consecuencia del aumento de la extracción de petróleo de esquisto en Estados Unidos, principal consumidor mundial, y de la desaceleración económica mundial. La cotización del barril de Brent del Mar del Norte en Londres, principal barómetro del mercado petrolero, se desplomó hasta los 77,92 dólares el 13 de noviembre, una pérdida de 32% en apenas cinco meses.
Se trata del descenso de precios más fuertes registrado en el sector desde el cataclismo de 2008, cuando el petróleo se hundió tras haber alcanzado un récord histórico de 150 dólares el barril.
En este contexto, los ministros de los 12 Estados miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep) se reunirán el jueves en la capital austriaca para revisar techo colectivo de producción, fijado desde hace tres años en 30 millones de barriles diarios, que representan casi un tercio del crudo extraído a diario en todo el mundo.
Esta caída tiene una influencia muy negativa sobre los ingresos de los países de la Opep y algunos, empezando por Venezuela, apremian al resto a reducir la producción, con la esperanza de estabilizar la caída o incluso hacer subir los precios.
El papel de Arabia
Tras meses de silencio, el ministro saudita del petróleo, Alí Al Naimi, rechazó la teoría de la «guerra de precios» y calificó de «conjeturas grotescas e inexactas» un cambio de estrategia de su país, aunque no aclaró qué posición defenderá en Viena.
Por eso la cuestión crucial de la cumbre es si Arabia Saudita cederá o no a los llamamientos para reducir la cuota de producción. Según expertos los pronósticos están muy abiertos, aunque la salida más probable parece ser el mantenimiento del statu quo por falta de consenso.

Las divisiones internas y las medidas para atajar la caída de precios marcarán el encuentro entre los 13 países productores y exportadores de petróleo en el mundo






Comente