Por su bajo precio, la guayaba y el guineo ofrecen un respiro económico

Las Playitas | Vendedores de frutas y verduras no le pueden bajar la guardia al diferencial cambiario

Las Playitas
19 de febrero, 2026 - 11:10 am
Anela Vanegas | Pasante UNICA

 En un inicio de año marcado por el ajuste diario de precios, los vendedores de frutas y verduras de Las Playitas apuestan a la rotación de mercancía fresca para  mantener a flote el consumo familiar

 

Maracaibo – En las aceras frente al mercado Las Playitas, justo al lado de la estación Libertador del Metro de Maracaibo, el comercio de frutas y verduras marca el pulso económico de la capital zuliana.

Allí, los vendedores analizan el panorama económico que definen como «cambiante», donde la clave no es solo vender, sino saber maniobrar frente al diferencial cambiario.

En un recorrido por este punto estratégico, al menos cinco comerciantes consultados coinciden en que la dinámica de enero y lo que va de febrero ha exigido una adaptación rápida.

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José Morán, quien suma dos años ofreciendo sus rubros en este espacio, explicó que el secreto del negocio hoy es el equilibrio. «Las ventas están buenas, pero la clave es no comprar en exceso para garantizar que todo esté fresco», comentó.

No obstante, reconoce que ciertos productos han presionado el bolsillo zuliano: la cebolla y el tomate encabezan las alzas recientes, situándose la primera por encima de los 600 bolívares.

Ante este escenario, productos como la papa se han convertido en el refugio de los compradores al mantener sus precios estables. Asimismo, frutas como la guayaba y el guineo ofrecen un respiro económico, permitiendo que el flujo de caja se mantenga constante durante la jornada.

A pesar de la economía, en Las Playitas prevalece la alegría maracaibera

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Lo que define a este mercado a cielo abierto es la actitud de sus protagonistas. A pesar de la brecha cambiaria y la necesidad de ajustar precios casi a diario para no perder frente a la reposición de mercancía, el ánimo no decae.

«Aquí atendemos con alegría porque tener clientes fieles es lo que nos mantiene», aseguró David, otro de los comerciantes de la zona. Para él, el trato directo es su principal herramienta de defensa.

Sin embargo, admitió que existe una vigilancia constante sobre el diferencial cambiario: «un descuido al cobrar puede significar la imposibilidad de reponer el inventario al día siguiente», advirtió.

Reordenamiento urbano

A mediados de enero, la Alcaldía de Maracaibo ejecutó el reordenamiento de estos vendedores, cuyos puestos ocupaban gran parte de la calzada e impedían el correcto tránsito de los vehículos, situación que generaba trancas e interrupciones del tráfico en horas pico.

No los retiraron, sino que los obligaron a reducir sus puestos al tamaño suficiente que solo ocupe el espacio de la acera y parte de terreno: ningún puesto, mesa o carretilla puede estar sobre la calzada y la violación de esta medida puede acarrear la eliminación del puesto de ventas o el impedimento general del uso de los espacios públicos para el comercio informal, según lo advirtió un funcionario de Polimaracaibo consultado sobre la medida.

Desde entonces, la fluidez del tránsito vehicular en el centro de Maracaibo ha mejorado en ese tramo, en sentido este-oeste (hacia Sabaneta), al igual que en sentido oeste-este, donde se prohibió el parqueo de vehículos frente a los pasillos de Las Playitas.

En definitiva, los comerciantes quienes hacen vida en estas aceras confían en que el resto del año traiga mayor estabilidad para rubros críticos como el tomate.

Mientras tanto, su objetivo sigue siendo el mismo: ofrecer calidad que se ajuste al golpeado bolsillo de quienes transitan diariamente por el corazón de la ciudad.

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