Foto: Agencias
España — Tras la muerte de Emilio Botín el pasado 9 de septiembre, quien se desempeñó por 28 años como presidente del Banco Santander, su hija, Ana Botín, presidirá hoy por primera vez una junta extraordinaria de accionistas, luego de que fuera elegida por «unanimidad» por el consejo de administración del banco, para sustituir a su padre.
La junta fue convocada para aprobar una ampliación de capital para comprar el 100 % de su filial brasileña.
Ana, tiene entre sus retos mejorar los resultados del banco en España, seguir creciendo mediante compras, fusiones o acuerdos; renovar la apuesta por las Pymes, una de las primeras en hacer cuando estuvo al frente de Banesto y que era importante para su padre, por considerar que las pequeñas empresas reactivan la economía.
También tiene la tarea de conquistar nuevos mercados que permitan seguir aprovechando las ventajas que aporta la diversificación geográfica a las cuentas del grupo.







Comente