Ayer la empresa automotriz General Motors (GM) aceptó su responsabilidad por un defecto en 2,6 millones de vehículos en Norteamérica y puede provocar que su sistema de airbag no se active en caso de accidente. Hasta ahora el defecto ha causado 13 muertes y el despido de 15 empleados. Asimismo, la consejera delegada de GM, Mary Barra, informó que hay un programa de compensación a las víctimas.
Barra hizo el anuncio luego de recibir un informe interno preparado por Anton Valukas, un antiguo fiscal general de Estados Unidos, que investigó las acciones de la compañía en relación con el defecto del sistema de ignición.
Asimismo, explicó en el informe un «patrón de incompetencia y negligencia».






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