-AFP_01-03.jpg)
Foto: Agencias
La Federación Internacional de Fútbol (Fifa), sacudida el miércoles por un nuevo escándalo de corrupción, vivió ayer otra jornada intensa en Zúrich, con el inicio de un 65º Congreso cuyo aplazamiento fue solicitado por la Uefa.
Los responsables del fútbol europeo, enfrentados al presidente de la Fifa Joseph Blatter, solicitaron el miércoles que se aplazase el Congreso y las elecciones del hoy, en las que Blatter aspira a la reelección para un quinto mandato con un único rival, el príncipe jordano Alí Bin Al Hussein.
Las dudas duraron poco y el propio «Sepp» Blatter se encargó de disiparlas en sus palabras de apertura en el congreso del ente mundial del fútbol.
«Los sospechosos traen vergüenza y humillación al fútbol», sentenció Blatter, que el viernes aspira a ser reelegido para un quinto mandato, en su intervención ante los representantes de las federaciones nacionales, subrayando que «no se puede vigilar a todo el mundo en todo momento».
Se avecinan más tempestades
«Los próximos meses no serán fáciles para la Fifa. Estoy seguro de que vendrán nuevas malas noticias, pero lo importante es que podamos restaurar la credibilidad en nuestra organización», apuntó.
«No hay lugar para la corrupción, de ningún tipo», sentenció el presidente, que señaló la necesidad de combatir a la gente que hace daño al fútbol «fuera de los terrenos de juego, donde no hay un árbitro» vigilando directamente.
Blatter empezó su intervención aludiendo a los «tiempos difíciles» que vive el fútbol y su organización, volviendo a la fórmula que utilizó en su primera valoración del escándalo, el miércoles con un comunicado, en el que había ofrecido la total colaboración del organismo con la investigación.
Blatter insistió en desmarcarse de lo ocurrido y en señalar que las acciones de los implicados no deben manchar la reputación del fútbol o de toda su organización. «No permitiré que las acciones de unos pocos destruyan el duro trabajo de la gente del fútbol. Colaboraremos para asegurar que cualquiera que esté involucrado en algo equivocado, en cualquier caso, sea descubierto y castigado. No hay lugar para la corrupción», aseveró.
Habló el COI
En la apertura del Congreso también habló el presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), Thomas Bach, que dijo que la Fifa «debe aclarar todo sobre acusaciones de corrupción».
Bach, que se refería así al escándalo de corrupción que sacude el organismo desde el miércoles, recordó además que su Agenda 2020, una amplia batería de reformas del movimiento olímpico del que la Fifa es miembro, pone por delante «el principio de tolerancia cero en la lucha contra la corrupción».






Comente