
Foto: Agencias
En ocasio-nes, la «fama» no puede controlar los excesos de lujo, tanto así que muchas celebridades han pasado de ser «niños lindos» a irre-conocibles y desagrada-bles, ejemplo de ello Leonardo DiCaprio.
Sin embargo, en esta oportunidad el ejemplo será el animador y presidente de Tves, Winston Vallenilla, quien anteriormente era el animador de Aprieta y Gana del desaparecido canal RCTV. En aquel entonces, Winston tenía un cuerpo definido, deseado por las venezolanas; y evidentemente él lo presumía en cada transmisión del programa de concursos.
Con referencia a lo anterior, ya ese «cuerpo definido» pasó a ser parte del pasado; el actual jefe de la planta televisiva del estado venezolano, pasó a tener el cuerpo «papá barrigón» o conocido comúnmente en Venezuela, como «lipa cervecera».







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