Quien pese a su avanzada edad permanecía en activo al frente del prestigioso BNC,

Fallece la bailarina cubana Alicia Alonso a los 98 años

Muere-Alicia-Alonso-leyenda-cubana_EDIIMA20191017_0960_19
17 de octubre, 2019 - 1:08 pm
Agencia

La bailarina cubana Alicia Alonso, una figura legendaria de la danza clásica, ha fallecido este jueves a los 98 años, según ha informado un representante del Ballet Nacional de Cuba (BNC).

Cuba – La bailarina cubana Alicia Alonso, una figura legendaria de la danza clásica, ha fallecido este jueves a los 98 años, según ha informado un representante del Ballet Nacional de Cuba (BNC).

Alonso, quien pese a su avanzada edad permanecía en activo al frente del prestigioso BNC, se encontraba ingresada por complicaciones de salud en el Centro de Investigaciones Médico Quirúrgicas (CIMEQ) de La Habana, donde murió en torno al mediodía.

A finales de octubre del pasado año Alonso presentó problemas de salud, y aunque reapareció dos meses después con motivo de su 98 cumpleaños, desde entonces ha sido menos frecuente su presencia en actos públicos.

Alicia Alonso, figura cumbre del ballet, ha desarrollado una de las trayectorias más exitosas y diversas en la que ha combinado la interpretación, el magisterio, la coreografía y la dirección del Ballet Nacional de Cuba que fundó en 1948 junto a otras dos importantes figuras de la danza en la isla, su entonces marido Fernando Alonso y su hermano Alberto Alonso. Ha realizado innumerables giras y espectáculos a lo largo de su carrera, casi un siglo de experiencia sobre las tablas jalonado por inevitables obstáculos; el más notable, su progresiva pérdida de visión, que la afectó desde los inicios de su trayectoria.

Alonso sufrió un accidente a los 17 años que le produjo el desprendimiento de ambas retinas, lo que le obligó, durante muchas actuaciones y ensayos, a descansar regularmente con los ojos cerrados, y luego volver al baile, pero al no mejorar la situación decidió operarse, y recuperó la visión tras varios intentos en una intervención en Barcelona.

El tratamiento postoperatorio con cortisona le puso en una difícil disyuntiva: subir de peso, lo que conllevaría dejar de bailar, o seguir perdiendo la vista y continuar con su carrera en el ballet.

Alicia Alonso enfrentó la decisión “más dura” de su vida y eligió el baile, para continuar un itinerario que mantuvo hasta 1995, cuando cambió las zapatillas de bailar por la enseñanza.

Durante esos años, la artista alternó actuaciones, descansos en los que repasaba las coreografías de todos los números y ensayos en los que el equipo estaba atento por si algo salía mal y se caía, esperando un tropiezo que nunca se produjo.

Nacida Ernestina de la Caridad Martínez y del Hoyo, hija de padres españoles, en diciembre de 1920, sus biógrafos calculan que su primera experiencia en el baile fue con el “Grand Vals” de “La Bella Durmiente” en el antiguo Teatro Auditorium de la Habana.

En su ciudad natal se casó con Fernando Alonso, por quien se cambiaría el nombre a Alicia Alonso, e inició su aprendizaje en la Escuela de Ballet de la Sociedad Pro-Arte Musical, para luego continuar su formación en Estados Unidos con el American Ballet Theatre.

Con esta compañía debutó en el Metropolitan House de Nueva York interpretando “Giselle” en 1943, en sustitución de una diva americana que cayó enferma antes de la representación.

Cinco años después, Alonso fundaría la escuela que más satisfacciones le ha otorgado a lo largo de su carrera, la Compañía de Ballet Alicia Alonso, rebautizada en 1959 como el Ballet Nacional de Cuba, y que en la actualidad cuenta con más de 200 bailarines, coreógrafos y especialistas de la danza, una de las instituciones más importantes de esta disciplina a nivel mundial.

NOTICIAS SUGERIDAS

Cargando...

Comente