No la derrochemos nunca

14 de septiembre, 2015 - 2:19 pm
Redacción Diario Qué Pasa

La crisis del agua, en los últimos dos años ha marcado la historia de la región del «Sol Amada» y el Relámpago del Catatumbo, haciendo que en época de sequía, Gobierno y sociedad civil voltee la mirada hacia la preservación del llamado «vital líquido», y comenzamos a estar pendiente de los embalses, sus niveles, la deforestación de los árboles que los circundan, entre otros. O lo que es peor, concentramos la atención solo en el esquema de racionamiento y olvidamos por completo, mientras nos lamentamos de la situación, lo que hicimos el resto del año.

Es que cada uno de nosotros, en mayor o menor medida, derrocha agua sin importarle en lo más mínimo lo que pasará después, dejamos llaves abiertas o goteando,  no arreglamos las tuberías que puedan estar dañadas perdiendo litros y litros de agua al día, ponemos a llenar envases y dejamos que se desborden, o limpiamos los garajes y frentes de nuestras casas con el chorro de la manguera, como haciendo alarde, ante nuestros vecinos, de la potencia de la bomba hidráulica que tenemos.Todo esto y más hacemos a lo largo del año, ignorando las recomendaciones que divulgan las organizaciones proambientalistas y que este mismo periódico a lo largo del año ha venido haciendo y olvidándonos de la famosa frase en nuestros años de escuela «el agua es vida no la malgastes» e ignorando que estamos levantando a una generación sin conciencia del otro, de la naturaleza y del buen uso de los recursos.

Es hora de que despertemos y comencemos a poner manos a la obra en cuidar el agua, para que nunca más volvamos a llegar a esta crisis, reutilizar el agua de manera cotidiana para los jardines o pocetas, usar del agua de los aires acondicionados, asear los frentes a la antigua con balde y cepillo y de paso aprovechar y hacer  ejercicios, «no la derrochemos nunca más».

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