Opinión

Leopoldo López y María Corina: un mismo delito

Dirwings Arrieta
28 de octubre, 2025 - 7:38 am
Dirwings Arrieta

Por Dirwings Arrieta

 

La reciente decisión presidencial de revocar la ciudadanía venezolana a Leopoldo López representa un acto contundente en defensa de la soberanía y la integridad del país.

López, conocido por sus constantes llamados a la intervención extranjera y por promover acciones que buscan desestabilizar el orden constitucional, ha cruzado una línea que no puede ser tolerada por un Estado que se respeta a sí mismo. La revocación de su nacionalidad no es un acto arbitrario, sino una medida legítima y necesaria para proteger a Venezuela de aquellos que, desde dentro, actúan como agentes de potencias extranjeras, atentando contra la paz y la estabilidad nacional. Este acto presidencial debe ser visto como un mensaje claro: la traición a la patria no será permitida, ni quedará impune.

En este sentido, es indispensable señalar que María Corina Machado incurre en el mismo delito grave que justifica la medida tomada contra López. Su insistencia en solicitar la intervención de potencias extranjeras en los asuntos internos de Venezuela constituye una clara traición a la patria, una conducta que pone en riesgo la soberanía nacional y la seguridad del pueblo venezolano. No se trata simplemente de diferencias políticas o ideológicas, sino de actos que atentan contra la esencia misma del Estado y su derecho a decidir su destino sin interferencias externas. Por ello, la coherencia exige que se apliquen las mismas medidas restrictivas y legales a Machado, a fin de preservar la integridad del país y evitar que este tipo de conductas se sigan replicando con impunidad.

La defensa de la soberanía nacional es un deber ineludible de cualquier gobierno que aspire a proteger a su pueblo y garantizar un futuro estable y próspero.

El artículo 130 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela establece el deber ciudadano de honrar y defender a la patria, sus símbolos y valores culturales, así como proteger la soberanía, nacionalidad, integridad territorial, autodeterminación e intereses de la Nación. Este artículo no solo impone una responsabilidad cívica, sino que también ha sido citado en legislaciones para sancionar a quienes atenten contra la nación, como se ha visto en iniciativas para castigar la participación en sanciones extranjeras.

Permitir que figuras políticas promuevan la intervención extranjera no solo debilita la institucionalidad, sino que también abre la puerta a la injerencia que históricamente ha generado sufrimiento y división en nuestra nación. La revocación de la ciudadanía a Leopoldo López es un paso firme y necesario para enviar un claro mensaje de que la traición a la patria tiene consecuencias, y ese mismo criterio debe aplicarse, sin distinción, a María Corina Machado y a cualquier otro actor que atente contra la soberanía venezolana.

La medida presidencial no solo es justa, sino que es un acto de defensa legítima del Estado venezolano.

Defender la patria es defender la libertad, la independencia y el derecho de Venezuela a decidir su propio destino sin imposiciones externas, y en esa lucha, el gobierno ha dado un paso firme que debe ser respaldado y apoyado por todos los venezolanos patriotas.

Por el Pueblo y La Paz de Venezuela .

Nosotros, venceremos.

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