Por Soc. Enrique Parra
La descolonización del proceso de aprendizaje en Latinoamérica es una tarea académica y política pendiente por transformar los sistemas de enseñanza de dominación mental, epistemológica y cultural impuestos por la hegemonía político-ideológica colonial y neocolonial occidental.
Se trata de pensar, problematizar, cuestionar, de retar la colonialidad del saber: La descolonización busca poner en entredicho el paradigma dominante que validó e impuso una única forma de construir y valorar el conocimiento científico negando, demeritando o descalificando los saberes originarios, propios, locales, indígenas y afrodescendientes.
Por lo tanto, se trata de rescatar y valorar lo autentico promoviendo la integración y validación de los «saberes otros» o epistemologías del Sur. No se trata solo de un cambio en los contenidos, sino de un cambio profundo en el ser, el saber y el poder dentro del ámbito educativo.
Luego entonces, necesario es producir la ruptura curricular y avanzar en la transformación pedagógica desde la revisión crítica del currículum agotado y reproductor para eliminar sesgos racistas, patriarcales, eurocéntricos que contaminan el proceso cosmogónico.
Lo que desde luego, impone adoptar pedagogías liberadoras como la mayeutica socratica o las enseñanzas del maestro Paulo Freire, donde el educador y el educando se educan mutuamente en un diálogo constante, desde la arquitectura conceptual: dialogicidad gnoseológica, rompiendo las relaciones verticales y la «educación bancaria».
En razón de lo expresado, es inaplazable asumir el pensamiento original capaz de generar ideas únicas e innovadoras que no se derivan directamente de conceptos preexistentes sino del razonamiento, la creatividad y el progreso concebido desde las auténticas necesidades, expectativas y esperanzas de los pueblos.
Ello Impone cuestionar lo establecido, pensar de forma independiente y buscar soluciones nuevas a problemas habituales, solucionar nudos críticos crónicos de las sociedades sometidas construyendo una relación inealienable con el pensamiento crítico, original, creativo y transformador para producir la ruptura epistemológica consecuente.
200 años después la lucha es la misma: colonia o independencia, libertad o esclavitud, dignidad o entreguismo, pensamiento latinoamericano u occidentalismo neocolonial.
ENTREVEO N° 146
Maracaibo, 30/11/2025






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