Colorados una vez: No morados siempre

6 de octubre, 2014 - 2:52 pm
Redacción Diario Qué Pasa

La Policía del Municipio San Francisco debe ser intervenida, por el Ministerio del Poder Popular para las Relaciones Interiores, Justicia y Paz: Así, tal cual se lee y hacerlo ya.

De igual manera, conjuntamente con la obligada intervención pedida, la Fiscal General del Ministerio Público tiene que destituir a los fiscales involucrados en graves e inexcusables conductas procesales, como igualmente graves e inexcusables conductas procesales son las de los jueces penales involucrados en los hechos que más adelante denuncio, todos los cuales han propiciado gravísimas irregularidades al enviar procesados, en unos casos y condenados, en otros, pero todos de alta peligrosidad, al Hotel-Retén Judicial de San Francisco. ¡Qué viva la pachanga!

Este Hotel-Retén es el lugar de reclusión más caro del país y de esto se habla en cuanto lugar público se trate el tema de la administración de justicia: Todos sabemos todo y nadie dice nada. ¡Encubridores!

Del Hotel-Retén se fugaron, el pasado 24 de agosto, el famoso narcotraficante Carlos de la Cruz Domínguez, alias «Dominguito», acompañado de su esposa y salieron, por la puerta principal, con muchas glorias para los prófugos y carga de penas para las autoridades.

Antecedente de esta fuga: Este narcotraficante fue apresado en el Zulia por contrabando de drogas, 250 kilos de cocaína, y fue enviado a el retén El Marite, de donde fue reubicado en aquel operativo de desconcentración del retén, en la Penitenciaria General de Venezuela, en San Juan de Los Morros, de donde se fugó.

Recapturado tiempo después, fue trasladado al Zulia en un transporte blindado y llevado de nuevo a El Marite, de donde el Juez 3ro. de Control, Ditman Mirabal Arismendi, autorizó su traslado a la «residencia hotelera», Polisur de San Francisco, con la anuencia de la Fiscal 24 auxiliar, Sonsiré Chourio, de cuya fiscalía es titular, la destituida Edita Quiroga por este caso, con el agravante que su acogedora cueva la abandonaba los viernes por la noche y regresaba a ella, vaya usted a saber, cualquier día posterior, con el consentimiento de sus custodios y ni la Fiscal a cargo vigilaran al procesado ya prófugo.

Toda esta información viene de la lectura del expediente, de fuentes policiales y administrativas de la misma Alcaldía de San Francisco.

Cinco funcionarios de Polisur fueron detenidos por este caso de fuga, pero nada de ellos se sabe, incluida en la información ignorada, si están en el retén judicial, El Marite o se encuentran, nuevamente, en el Hotel-Retén Judicial de San Francisco.

OTRO ESCANDALAZO: Se produjo en Maracaibo, un caso de extorsión, muy sonado, porque están involucrados en el difundido hecho delictivo, cinco agentes de POLISUR, cuerpo este que dirige el comisario Danilo Vílchez, quien tiene un hijo, Humberto Vílchez, también miembro de Polisur, donde actúa con el rango de Inspector y quien se encuentra involucrado en el hecho al cual hacemos referencia, razón por la cual está requerido, policial y judicialmente, por la Fiscal Decimosegunda del Zulia, quien no ha logrado se presente voluntariamente, ni lo capturen para presentarlo ante su despacho, captura que debió practicar el cuerpo al cual pertenece tan pronto que se le sindicó en los hechos.

OTRO ESCÁNDALO QUE SUMAMOS AL ANTERIOR: Resulta que en el caso de extorsión, arriba señalado, participó un oficial de POLISUR, llamado Eduardo Criollo, quien se encontraba privado de libertad, con carácter de huésped, en el Hotel-Retén, pagando condena porque se había declarado culpable, ante el juez de Juicio que conoció de un primer caso de extorsión ocurrido antes del cual centramos nuestro relato, razón por la cual precisamos que son dos casos de extorsión concatenados por la intervención en ambos, de Eduardo Criollo, quien se declaró culpable ante el Juez de Juicio que conoció de su caso, pues sus dos compinches en la fechoría ya se habían declarado culpables ante el Juez de Control.

¿Cómo es que el policía, Eduardo Criollo, condenado por extorsión estuviese recluido en el Hotel-Retén Judicial de San Francisco y pudiese salir a intervenir en otro delito de extorsión, en presunta compañía del comisario, Humberto Vílchez y los otros tres funcionarios policiales, miembros de Polisur, involucrados en el delito?

No sabemos si el Juez de Juicio fijó como lugar de reclusión el Hotel-Retén de San Francisco o el retén judicial de El Marite.

¿Cómo es que el Juez de Ejecución, Eduardo Criollo, permitió que el condenado, con sentencia firme, estuviera cumpliendo su pene en el Hotel-Retén y no en un establecimiento carcelario?

¿Cómo permitieron, la Fiscal de Juicio, con competencia Regional y la Fiscal de Juicio, con competencia Nacional, semejante situación ilegal y contraria al sentido y espíritu de las normas legales y que todo ocurra a la vista de las autoridades superiores?

UNA CONSECUENCIA FATAL: Hoy por hoy, el comerciante sujeto de la extorsión se acosado, atosigado a sol y a sombra, de manera brutal, para que no reitere la declaración inicial que rindió ante el GAES (Grupo Anti-Extorción y Secuestro) de la Guardia Nacional, cuerpo que actuó, liberó al extorsionado e inició las investigaciones que trajeron como resultado los hechos conocidos y determinó a la Fiscal, que conoce del asunto, a citar al inspector Humberto Vílchez para que concurriera a rendir declaración indagatoria, junto con los otros policías indiciados. ¿Será que terminarán matando a la víctima para que no declare en la oportunidad legal?

¡Qué Dios nos coja confesados y con todos los pecados perdonados!

Gastón Guisandes López

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