Venezuela nunca ha otorgado su consentimiento formal para que la CIJ conozca la demanda presentada de manera unilateral por Guyana sobre ele Esquibo
Venezuela rechazó formalmente este miércoles 27 de mayo las recientes declaraciones emitidas por el presidente de la República Cooperativa de Guyana, Irfaan Ali, referentes al territorio de la Guayana Esequiba.
A través de un comunicado oficial difundido por el canciller de la República, Yván Gil, el Ejecutivo venezolano calificó las afirmaciones del mandatario guyanés como «provocadoras y delirantes», al tiempo que denunció que las mismas constituyen una «falsificación de la verdad histórica y jurídica» sobre la disputa territorial.
Lea También: Venezuela reiteró el desconocimiento de la CIJ para los asuntos del Esequibo e insiste en la negociación directa
El pronunciamiento de la Cancillería enfatiza el origen del diferendo, recordando que el presidente Ali ofreció sus declaraciones desde el territorio de la Guayana Esequiba, una zona que se encuentra bajo la administración de Georgetown como consecuencia de lo que Caracas denomina un «despojo fraudulento» ejecutado originalmente por el Reino Unido mediante el Laudo Arbitral de París de 1899.
En este sentido, el documento oficial de Venezuela señala de manera contundente:
Desconocimiento a la jurisdicción de la CIJ
La misiva recalca que el Estado venezolano ha dejado absolutamente clara su posición institucional y jurídica —reiterada de forma reciente ante la propia Corte Internacional de Justicia (CIJ)— de que no reconoce ni reconocerá la jurisdicción o competencia de dicha instancia judicial de las Naciones Unidas para dirimir esta controversia territorial.
El texto ministerial añade que Venezuela nunca ha otorgado su consentimiento formal para que la CIJ conozca la demanda presentada de manera unilateral por Guyana.
Según el criterio de Caracas, dicha acción jurídica representa una abierta violación al espíritu y propósito del Acuerdo de Ginebra de 1966, el cual defiende como el «único instrumento jurídico válido y vigente para resolver la controversia sobre la frontera a través de una solución práctica, satisfactoria y mutuamente aceptable».
Llamado a la negociación directa
Finalmente, el Gobierno venezolano reiteró que las autoridades de Guyana tienen la obligación legal de sentarse «cara a cara» con la representación de Venezuela para negociar de manera directa una salida consensuada, conforme dictamina el Derecho Internacional y los mecanismos contemplados en el tratado de 1966.
«La República Bolivariana de Venezuela ratifica que jamás renunciará a sus derechos históricos sobre la Guayana Esequiba y continuará defendiéndolos por las vías diplomáticas, políticas y jurídicas correspondientes», concluye el documento oficial divulgado por el ministro Gil.









Comente