Opinión

¡Que descaro! La oposición que pidió sanciones perjudicando al pueblo y ahora exige respeto

Gian Carlo Di Martino
11 de mayo, 2026 - 4:30 pm
Gian Carlo Di Martino

Gian Carlo Di Martino

 

El respeto no se pide, el respeto se merece y, se exige, cuando se ignora esa muestra de educación que debe ser voluntaria.

Ahora, la oposición violenta, esa que pidió sanciones e invasiones, la que incendió el país con guarimbas y todo tipo de ataques y atropellos, esa misma que no le importó, ni le importa el pueblo para nada, la que está haciendo todo lo posible para prender de nuevo la violencia y el caos, pide respeto.

Imagínense, pedir respeto cuando has sido el factor de atraso para Venezuela. Hoy, «dirigentes» que estuvieron y siguen alineados con esas acciones, le exigen al gobierno que respete los derechos humanos y así, exige que, «de inmediato» sean liberados, sin excepción, todos los presos políticos.

Es decir, que aquellos que asesinaron, también deben ser beneficiados con la Ley de Amnistía, y de inmediato, liberados.

Tamaña hipocresía, presentarse como inmaculados, pero responsables de una serie de hechos que han causado daño a la ciudadanía, la misma a la que ellos mismos no han respetados sus derechos humanos, es una falta de respeto al pueblo, y lo quieren lograr burlando la Ley de Amnistía, esa que critican, pero que sacan a relucir cuando les conviene a sus intereses. No hay peor cuña que la del mismo palo…

La oposición violenta siempre pidió sanciones para el país, y criticó sobremanera al gobierno del presidente Maduro por sus reclamos a esas sanciones porque, segun ellos, esas quejas le hacían mucho daño al gobierno y a quienes lo integraban.

Craso error, porque las sanciones siempre perjudicaron al pueblo que sufrió cualquier tipo de penurias, e igualmente al país porque se negaron a venderle insumos básicos para la industria petrolera y otras áreas importantes de la economía, la cual se fue a pique.

Lo triste es que ellos gozaban hasta la saciedad con ese acto criminal, que, inclusive, solicitaron a Estados Unidos endurecerlas y hasta pidieron invasiones, como ocurrió. Y hoy, cuando se alivian las sanciones, entonces niegan que las hubo.

Es una incoherencia irracional con hedor a politiquería barata, el hacer creer que no las hubo. Lo peor del caso es que hoy cuando la presidenta Delcy Rodríguez anda en una campaña para que cesen las sanciones, ellos, por el contrario, se quejan y ni siquiera aportan su solidaridad. Claro, para mantener ese doble rasero, se hacen los desentendidos, pero, desde Washington y Europa, quien los manipula, siguen metiendo su aguijón de odio.

Y para que se tenga noción de la magnitud del daño que hicieron las sanciones, están dos sectores básicos energéticos: la industria petrolera y la industria eléctrica.

En materia petrolera, las trágicas sanciones le negaron a Venezuela todos los insumos para producir, amenazaron a las empresas que extraían petróleo, al igual que aquellos con los que Venezuela comercializaba. Como consecuencia, el país vio mermar su producción de millón y medio a casi 500 mil barriles diarios, lo que hizo que bajara la entrada de recursos económicos por la venta del petróleo.

En cuanto al sector eléctrico, resultó igual: se negaron todos los insumos para dar mantenimiento y robustecer el sistema para generar la energía eléctrica que el pueblo necesita. Esto produjo que la generación mermara al no poder hacerse mantenimiento pues no había los recursos para hacerlo porque no había venta de petróleo y restricciones para traer repuestos; por eso hoy existe una crisis que, como siempre, golpea a la población.

De todo esto hay un responsable, que no es otro que ese sector opositor violento que para nada le importa el país. Hoy, cuando se ponen en práctica los planes de ahorro de energía, esa oposición violenta que no se cansa de seguir pidiendo sanciones al país, entonces asume la crítica irresponsable diciendo que el gobierno destruyó el sector eléctrico, y, por supuesto, la industria petrolera.

Nada más ruin y de baja calaña que asumir ese rol cuando el país está en una situación dolorosa, pero, claro, no son capaces de hacer propuestas más allá de las que no sean para que el país se endeude con organismos internacionales, lo cual sería endeudar el futuro de nuestros hijos.

Ya lo hemos dicho, este sector opositor violento es insensible, y no le interesa el pueblo y, aún así, se presentan con su cara bien lavada ante ese pueblo que ha sufrido por sus irresponsables llamados a las sanciones, para que les brinde su apoyo con votos para su candidata Marí Machado, que anda por el mundo mostrando una Venezuela que solo existe en su cabeza. Nadie escapa a la justicia divina.

Postrecitos de Huevos Chimbos 

1.- «Bono no es salario», es una campaña que es impulsada por todos lados, y que apunta a crear cizaña y malestar entre los venezolanos. Nadie que se precie de ser responsable socialmente, puede echarle más leña al fuego del que existe en el país.

La presidenta Delcy Rodríguez fue muy clara cuando habló de un «aumento responsable», pero ese sector oposicionista y pesimista tergiversó y creó falsas expectativas. Cuando la presidenta Delcy habló de un «aumento responsable» no dijo que iba a ser alto, exorbitante, no.

Se refería a que iba a ser un aumento proporcional y adaptado a la realidad económica que vive el país, producto de las sanciones que muchos de estos opositores se jactaron de pedir contra Venezuela, y que hicieron claudicar todo plan estructurado para hacerle frente, precisamente por el endurecimiento cada vez más fuerte de estás presiones de Estados Unidos.

Aún cuando no hubo aumento desde el 2022, entonces vienen a exigir grandes sumas como aumento salarial, sin pensar en los esfuerzos que se hicieron para decidir el ajuste que se dió. Es evidente la intencionalidad politiquera que se le quiere dar a este tema del salario, pues creen ciegamente en que esto les traerá grandes beneficios, pero el pueblo ha entendido que el camino asumido por la presidenta Delcy fue el correcto.

Pueblo, no te dejes engañar con arengas y llamados que solo buscan que tú apoyes peticiones imposibles de cumplir y te embarques en aventuras violentas.

2.- Tamaña irresponsabilidad con la que actúan los operadores políticos de esa oposición violenta que se identifican como dirigentes sindicales. Elevando su accionar antipatria, acudieron a la Embajada de Estados Unidos en Caracas a acusar a la presidenta Delcy Rodríguez y al gobierno que preside para que Washington «ejerza su influencia» en lo concerniente al ajuste salarial.

Se disfrazan y utilizan una protesta dizque para exigir salarios dignos, y que los recursos que entren al país por la venta de petróleo, sean invertidos en lo que ellos digan. Imagínense, qué actitud tan ruin y cobarde, pues con la cara bien lavada y creyendo que los venezolanos somos estúpidos, acusan, exigen y rechazan.

Pero en realidad, ellos actuaron como «muchachos de mandado». Acudieron a esa embajada a exigir elecciones «ya» con la entrega de una serie de exigencias porque, según afirman, el país necesita un cambio para poder lograr la recuperación económica. Y, sin duda, están convencidos de que esa recuperación económica solo se logrará con la que los gobierna, la señora MCM.

Es de esta manera tan cobarde, desleal y deshonesta con el país que los parió y crió que se manejan estos operadores políticos. Da lástima y  además tristeza, ver cómo asumen esa actitud rastrera de acudir a otro país para que nos vengan a dar órdenes.

Siguen ignorando que en Venezuela hay un gobierno que preside Delcy Rodríguez, que  toma decisiones de manera responsable, y que los problemas de los venezolanos los resolvemos los venezolanos ¿Es de esa manera que pretenden captar la simpatía de los venezolanos? ¿Acaso no se dan cuenta que cada vez  se hunden más y se cuecen en su propio caldo de odio?

Venezuela es de los venezolanos y solo los venezolanos decidimos qué nos conviene. Que nadie lo olvide…

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