Las tensiones con EE. UU. y advertencias sobre riesgos en el espacio aéreo venezolano han presionado a las aerolíneas internacionales a retirarse y mantener suspensiones que, por ejemplo, en los casos de aerolíneas españolas llegan ya hasta mediados de enero
La conectividad aérea internacional de Venezuela atraviesa una crisis importante con menos de 20 aviones activos, casi todas aerolíneas extranjeras negadas a operar, y tarifas elevadas. Sin embargo, el sector turístico espera una recuperación en 2026 con nuevas rutas y negociaciones, como la posible entrada de Air China.
En el terreno más concreto, las aeronaves en servicio pertenecen todas a aerolíneas nacionales, muchas con más de una década de uso.
Hay que recordar que el Iberia, TAP Air Portugal, Turkish Airlines, Avianca, Latam, GOL, Plus Ultra y Air Europa, anunciaron que dejarían de volar a Venezuela luego de los anuncios de Trump sobre «el riesgo« del espacio aéreo venezolano, lo que dejó al país con una de las peores conectividades de América Latina.
En consecuencia, los viajeros enfrentan boletos más caros y deben hacer conexiones en países vecinos para llegar a otros continentes.
Lea También: Iberia y Plus Ultra extendieron hasta el 31 de enero la suspensión de vuelos a Venezuela
Las tensiones con EE. UU. y advertencias sobre riesgos en el espacio aéreo venezolano han presionado a las aerolíneas internacionales a retirarse y mantener suspensiones que, por ejemplo, en los casos de aerolíneas españolas llegan ya hasta mediados de enero.
Sin embargo, la Asociación Venezolana de Agencias de Viaje y Turismo (AVAVIT) asegura que esta situación es temporal y que en 2026 habrá nuevas rutas y aerolíneas.
De hecho, las aerolíneas nacionales buscan aumentar frecuencias hacia ciudades fronterizas y destinos internacionales para paliar el aislamiento.
Por otro lado, el gobierno nacional inició conversaciones con Air China para abrir rutas directas hacia Asia o conexiones vía La Habana.
Los riesgos planteados a la conectividad aérea internacional de Venezuela en las condiciones actuales se pueden resumir en la excesiva dependencia de aerolíneas nacionales con flota envejecida, lo que limita seguridad y frecuencia.
Igualmente, está la posibilidad de que se mantenga la incertidumbre política y sanciones internacionales, que pueden frenar acuerdos con nuevas aerolíneas.
Al final, los costos seguirán siendo altos para los pasajeros mientras no se amplíe la oferta.








Comente