Francia pagó caro el malgaste de ocasiones y pasará a octavos como segunda de grupo tras dos empates y una sola victoria, por detrás de Austria y por delante de Países Bajos, tercera con 4 puntos
Pese a contar con Kylian Mbappé, la selección de Francia no logró terminar la Fase de Grupos de la Eurocopa 2024 como líder del sector B tras igualar 1-1 ante Polonia. Cabe destacar que los autores de los goles fueron Mbappé y Robert Lewandowski.
En la cima del Grupo D terminó Austria tras vencer 2-3 a Países Bajos, selección que concluyó en tercer lugar con 4 puntos. En el fondo quedaron los polacos con una unidad.
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Incapaz de cerrar el duelo cuando tuvo la oportunidad, Francia pagó caro el malgaste de ocasiones y pasará a octavos como segunda de grupo tras dos empates y una sola victoria, por detrás de Austria y por delante de Países Bajos, tercera con 4 puntos.
Inglaterra y Eslovenia firmaron un empate apático que los clasificó
Inglaterra y Eslovenia certificaron este martes su clasificación a 8vos de final al empatar 0-0 en un apático y gris partido correspondiente al Grupo C.
No necesitó ganar Inglaterra, a la que ni siquiera le incomodó en exceso su empate sin goles contra Eslovenia, porque certificó su primera plaza del grupo C sin apenas sobresaltos, con todo el partido bajo su control, casi por inercia, pero a una distancia todavía inapropiada del nivel que despierta el nombre de sus futbolistas y su presunta condición de favorito, cada vez más en duda cada encuentro que pasa.
Lo mejor es la primera posición, que tomó todavía más dimensión, insospechada, a lo largo de la tarde. No sólo aportaba un emparejamiento más accesible en octavos de final, sino que lo incluía en la parte de abajo del cuadro.
Por el otro lado, ya viajaban España, Alemania y Portugal de antemano. A ellas se unió Francia. Inglaterra las evita a todas hasta la final, siempre que sea capaz de ir superando etapas mientras crece en su rendimiento.
Si lo consigue… Porque aún sigue lejos del equipo que se presupone. Ni en la repetición sistemática y atractiva de Southgate por el frente ofensivo que suena imponente formado por Phil Foden, Jude Bellingham, Bukayo Saka y Harry Kane, titulares por tercera jornada consecutiva, ni en el cambio que introdujo en el medio, Gallagher por Alexander-Arnold, tampoco se encontró con todo lo que busca. No huyo de la decepción que aún le persigue.
A los 25 minutos, por ejemplo, su posesión era elocuente, un 73 por ciento, pero no había tirado, ni dentro ni fuera, más allá de un gol anulado en evidente fuera de juego.

Hasta la media, con un tiro centrado de Kane a las manos de Oblak, fruto de una decisión personal, no de una jugada colectiva, lanzó por primera vez. Una falta de Foden, en el 34, fue la segunda. Nada más. Demasiado poco para la colección de estrellas a su servicio.
Eslovenia ni se inmutó. En su ritmo, el tiempo iba a favor. El empate era un resultado agradable, que lo propulsaba a octavos, más allá de toda su historia en una gran competición, fuera cual fuera, además, el marcador en el otro partido entre Serbia y Dinamarca. Era su colchón.
Un condicionante que le permitía controlar los riesgos, con algún esporádico ataque, como el centro de Karnicnik que puso en vilo a Pickford.
Inédito en los dos primeros encuentros, de pronto, Southgate recurrió a Cole Palmer, el joven fenómeno del Manchester City que fichó por el Chelsea hace un año y que ha marcado 25 goles en esta temporada, pero, sobre todo, tiene algo especial cuando recibe el balón entre líneas, cuando da un pase, cuando divisa el espacio… Era llamativo que aún no hubiera dispuesto de ni un solo minuto en esta Eurocopa, con su rendimiento en el curso. Lo dio recorrido en el minuto 71, con algún desborde, con algún detalle, con algo más.
A las más ya de cuatro de horas competición, el técnico lo llamó y lo introdujo en el terreno para rebuscar una reacción, en el ritmo anodino en el que se mueve de lado a lado la frustración de Inglaterra.
Parece un equipo sin alma, sin más recurso que intentarlo, aunque casi todo se quede en absolutamente nada, en muchos pases en zonas irrelevantes, en ninguna ocasión, en una nula ambición. El único tiro de Palmer fue demasiado flojo.
Antes, la volea de Declan Rice alteró unos instantes el sopor inglés. Fue fuera. Pero era algo. En los niveles tan decepcionantes en los que se mueve la vigente subcampeona de Europa, un remate ilumina un panorama completamente desolador, por más que aún se mantenga invencible, sea primera de grupo y divise el horizonte con la calma de no ver ni a Francia ni a España ni a Alemania ni a Portugal en su camino. Hasta la final; una parada imposible a este nivel.

Austria sorprendió a Países Bajos y avanza líder de grupo
Un gol del capitán Marcel Sabitzer en el minuto 81 dio el triunfo a Austria por 2-3 ante Países Bajos y el primer puesto del Grupo D de la Eurocopa.
Austria se adelantó pronto, en el minuto 6, con un gol en propia puerta de Donnyel Malen y al comienzo de la segunda parte, en el 47, Países Bajos empató con una diana de Cody Gakpo.
Los austriacos volvieron a ponerse por delante en el minuto 56 con un gol de cabeza de Romano Schmid. Memphis Depay empató de nuevo para Países Bajos en el 76 y Sabitzer decidió el duelo.
Dinamarca y Serbia firmaron una igualdad agridulce
Dinamarca logró su clasificación a la siguiente fase de la Euro 2024 este martes al empatar 0-0 con Serbia, que quedó eliminada.
La clasificación de los daneses, sin embargo, tuvo que pasar por varios criterios de desempate frente a Eslovenia, que también igualó su compromiso y terminó con las mismas unidades.
Cuando llegó el final de un partido bastante espeso, las calculadoras comenzaron a echar humo. Tanto Dinamarca como Eslovenia, tenían tres puntos.
El siguiente factor a tener en cuenta, el número de goles, estaba también igualado; como en el número de tarjetas amarillas; y también, los puntos de ambos en la fase de clasificación (22), ya que coincidieron en el mismo grupo y también firmaron tablas; finalmente, los partidos entre los dos del mes de junio y de noviembre de 2023, resueltos con un empate y una victoria para Dinamarca, resolvió el galimatías.
Pero antes de llegar a ese punto, el equipo dirigido por Kasper Hjulmand intentó la victoria. Llegó a la cita definitiva para alcanzar los octavos de final con un registro bastante más saludable que Serbia.
Aunque sus correctas puestas en escena con dos empates frente a Eslovenia e Inglaterra sólo se habían traducir con un par de puntos, por lo menos parecía jugar a algo, con una idea y un criterio, todo lo contrario que su anárquico rival.
Con el otro Hjulmand al mando (Morten), el hombre de moda en su selección tras su golazo al combinado británico, y con Hjobjerg como buen escudero en la sala de máquinas junto al buen momento de Eriksen, Dinamarca consiguió cierta identidad a falta de rematar arriba las jugadas. Hojlund y Wind, aún desaparecidos en combate, no conseguían dar con la tecla para dar a su equipo ese plus necesario con el que ser diferencial.

Kasper Hjulmand mantuvo su bloque, salvo por la aparición de Maehle en el lateral izquierdo por Kristiansen en la búsqueda de algo más de profundidad. Enfrente, Dragan Stojkovic insistió en dejar de nuevo a Jovic en el banquillo.
Su tanto salvador sobre la bocina ante Eslovenia no le valió una titularidad. Tampoco la consiguió Vlahovic, que se cayó del once. Como Tadic y Mladenovic, otros que se fueron al banquillo.
Y ese es el problema de Serbia, que no encuentra un esquema más o menos fijo. Nada de lo que prueba Stojkovic funciona. Tiene buenos jugadores, individualidades de categoría, pero algo falla en su equipo.
En el descanso, volvería a hacer cambios, hasta dos, con la entrada de Jovic y de Tadic. Siguió buscando la verdad, el camino en el que su selección siempre anduvo perdido porque en la primera parte no hizo absolutamente nada.
Dinamarca acaparó todo: la posesión y las ocasiones. Serbia ni se acercó a la portería de Schmeichel y sobrevivió con las paradas de Rajkovic, que intervino de manera providencial a un par de lanzamientos de Eirksen y de Hojlund.
El portero del Mallorca, sin duda, sostuvo a su equipo, que esperaba reaccionar tras el paso por vestuarios con sus novedades y con una mejor actitud.
Tadic y Jovic aportaron un poco más de empuje a Serbia que apenas duró diez minutos en los que revolucionaron el duelo. En ese periodo de tiempo, Jovic provocó un gol en propia meta de Christensen, pero en su arrancada estaba en fuera de juego y la alegría balcánica se fue a pique cuando el VAR confirmó la posición antirreglamentaria.
Dinamarca no se arredró y volvió a agarrar la pelota. Daba gusto ver sus combinaciones en el medio y sus rápidas transiciones hacia delante. Pero faltaba rematar la faena, porque Dinamarca no terminaba de encontrar el camino hacia la portería de Rajkovic. Sólo desde lejos, pero en esta ocasión Hjulmand no estuvo fino como ante Inglaterra, y a balón parado, pudo hacer daño: Vestergaard, con un cabezazo a la salida de un córner, pudo marcar, pero apareció otra vez Rajkovic.
El tiempo fue pasando irremediablemente para ambos equipos, sobre todo para Serbia, que necesitaba un gol para seguir en la Eurocopa. Stojkovic, desesperado, probó con Vlahovic para los últimos veinte minutos y Serbia apareció con toda su artillería. Acumuló tres delanteros y, salvo un remate de Mitrovic, ni así consiguió generar nada más allá del tanto anulado.
Y en esta ocasión, no hubo remate salvador de Jovic ni de nadie en el tiempo añadido, como unos días antes frente a Eslovenia.
Todo quedó igual, en un sombrío empate sin goles y en una triste despedida para Serbia, que asistió decepcionada a la celebración de Dinamarca, segunda de su grupo gracias a la calculadora y a una victoria sobre Eslovenia allá por el mes de noviembre de 2023 que en esos momentos nadie pensó que sería tan importante. El rival en octavos de los daneses será Alemania, el sábado.







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