Una prueba mas de que las sanciones de los hegemones no sirven para nada

Rusia | La economía está resistiendo mejor de lo esperado las sanciones: ¿Por qué?

Rusia
1 de agosto, 2022 - 12:03 pm
Agencias / redacción@que pasa.com.ve

La economía de Rusia ha comenzado a estabilizarse y parece estar resistiendo mejor de lo esperado pese a las sanciones, la caída en default y la incertidumbre que genera la guerra.

 

La rápida adaptación a la nueva situación y, sobre todo, el elevado precio de las materias primas, que están generando un flujo constante (y creciente) de ingresos para el país, están ayudando a Moscú a lidiar con la crisis provocada por la invasión de Ucrania.

El rublo se mantiene fuerte gracias a estos ingresos por materias primas, los controles de capital (poco a poco se van levantando) y la prohibición a buena parte de las importaciones, lo que ha generado un gran superávit por cuenta corriente que da alas a la divisa rusa. Esta fortaleza del rublo está permitiendo a su vez mantener los precios de importación a raya y moderar el crecimiento de la inflación.

Cuando comenzó la invasión de Rusia a Ucrania y se implementaron las primeras sanciones, el rublo se desplomó con violencia. Los analistas y los gobiernos occidentales pronosticaron el apocalipsis para la economía rusa, con una inflación desbordada (la depreciación del rublo sostenía, en parte, esa argumentación). Sin embargo, hoy la inflación rusa es más baja que hace dos meses y está en el 15% (es cierto que es muy alta), no tan lejos del 10,2% de España o incluso por debajo de algunos países bálticos, que pese a estar en el euro presentan una inflación del 20%.

Como recalca el Banco de Rusia «la economía del país se está adaptando a la nueva situación y está reduciendo su dependencia de la importación de inputs intermedios».

La economía rusa todavía se está ajustando a un entorno cambiante marcado por una gran incertidumbre: «Entre mayo-junio, la economía rusa ha mostrado principalmente signos de estabilización, mientras que los datos sectoriales divergieron ampliamente. Las tendencias negativas surgieron en mayo en el sector de la industria y el transporte, entre otros, mientras que se observó un crecimiento en la industria minera».

Hay que recalcar que, pese a estos datos, Rusia se enfrenta a una crisis económica histórica, pero que quizá no alcance la profundidad que se esperaba en un principio desde Occidente, y que además puede quedar enmascarada por la propia recesión económica a la que se enfrentan EE. UU., la Eurozona o Reino Unido.

El consenso de los analistas de Bloomberg ha ido cambiando

Si bien en las primeras semanas de la guerra las previsiones de crecimiento sobre Rusia se hundieron hasta una tasa de variación negativa del 10,35%, en la actualidad se espera que la recesión del PIB sea de un 9,1% (y bajando).

En poco más de dos meses, las previsiones de la economía rusa han mejorado en más de 1,2 puntos, mientras que las de los países avanzados se deterioraban drásticamente.

Por otro lado, la tasa de paro que publica el Gobierno (sea creíble o no) ha caído por debajo del 4% por primera vez en décadas.

Hoy, el aterrizaje de la economía se ha visto suavizado por la subida vertiginosa de los precios del petróleo. Los ingresos de exportación de Rusia generaron casi 100.000 millones durante los primeros 100 días de la guerra, lo que resultó en un superávit comercial récord de 70.100 millones en el segundo trimestre. Esto ha permitido a Moscú aumentar las pensiones y el salario mínimo en un 10% en un esfuerzo por apaciguar a los ciudadanos rusos.

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El propio banco central del país reconoce que, a medio plazo, la tarea más importante y difícil que tienen por delante «es reemplazar las importaciones de inversión y organizar el suministro de bienes de inversión de nuevos proveedores extranjeros. En muchos sentidos, esto determinaría la naturaleza y la escala de una transformación estructural de la economía rusa, así como su crecimiento potencial y su trayectoria de crecimiento».

El FMI cree que la economía de Rusia no caerá tanto como se creía

Las sanciones internacionales penalizarán a la economía rusa este año menos de lo esperado, ha afirmado el FMI, mientras que, por el contrario, los países europeos sufren más de lo previsto.

El crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de Rusia se contraerá un 6,0% en 2022, vaticina el Fondo Monetario Internacional, mucho menos que el 8,5% pronosticado en abril.

«Se estima que la economía de Rusia se contrajo durante el segundo trimestre menos de lo proyectado anteriormente, y las exportaciones de petróleo crudo y productos no energéticos se mantuvieron mejor de lo esperado», señala el informe.«Además, la demanda interna también está mostrando cierta resiliencia» debido a los esfuerzos por contener el efecto de las sanciones en el sector financiero nacional y a que el mercado laboral se ha debilitado menos de lo esperado, agregó el Fondo.

Por otro lado, «los efectos de la guerra en las principales economías europeas han sido más negativos de lo previsto», aseguró el FMI.

El Fondo ha rebajado las previsiones de crecimiento económico para 2022 para Alemania (-0,9 puntos porcentuales hasta el 1,2%), Francia (-0,6 hasta el 2,3%) y España (-0,8 puntos porcentuales hasta el 4,0%).

Esto se debe a «los precios más altos de la energía, así como a la disminución de la confianza del consumidor y la desaceleración de la actividad manufacturera como resultado de las continuas interrupciones de la cadena de suministro y el aumento de los costos de las materias primas», detalló el FMI.

Y un cese completo de las exportaciones de gas ruso reduciría «significativamente» el crecimiento en la zona euro en 2022 y 2023. Esto ha obligado ya a los países europeos a racionar la energía, afectando los principales sectores industriales.

 

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