_01.jpg)
Este negocio deja su iluminación interna encendida toda la noche, y al fondo, una pantalla publicitaria, que además de distraer a los conductores, también derrocha electricidad
Foto: Wílmer Cubillán
En estos tiempos de crisis no se justifican avisos luminosos y vallas publicitarias encendidas toda la noche
Maracaibo — En medio de la grave crisis eléctrica que estamos sufriendo, producto de la intensa época de sequía, según unos; la falta de mantenimiento e inversión en todo el sistema interconectado nacional, según otros, o la suma de ambas razones, y el embalse de Guri a par de metros del colapso, con consecuencias que aún no somos capaces de asimilar en su plena magnitud, con los colegios sufriendo racionamientos de luz diariamente, y zonas del estado en las que hay racionamiento varias veces al día, todos los días, no encontramos razón alguna que explique el malgasto evidente de la electricidad por parte de comerciantes e instituciones en horas nocturnas.
Los avisos luminosos de promoción y publicidad deben apagarse después de las 9:00 de la noche. Los comercios no pueden dejar las luces internas encendidas toda la noche para disuadir a cualquier ladrón (si tienen temor, que implementen o refuercen medidas de seguridad, pero no a costa del servicio que es para todos). Los reflectores, que en algunos casos instalan en número excesivo para compensar la falta de alumbrado público, deben apagarse manteniendo encendidos los estrictamente necesarios, y las iglesias iluminadas no tienen razón de ser en medio de la emergencia que atravesamos. Este dispendio no se justifica si al día siguiente hay que racionar la luz a los colegios de nuestros hijos, o a empresas en plena producción.
Desde QUÉ PASA solicitamos a las autoridades —nacionales, regionales y municipales—, que desarrollen el marco legal que obligue a los comerciantes a apagar sus letreros luminosos a partir de una hora determinada, al igual que a las empresas dueñas de vallas publicitarias iluminadas; y que imponga severas multas a los negocios u oficinas que dejen encendida su iluminación interna, como manera de impedir el derroche eléctrico y el apagón que vendrá si colapsa el Guri, antes que lleguen las anheladas lluvias.

Esta sala de juego tiene años cerrada, y sin embargo, con el mayor desparpajo, deja encendidas todas las luces en un estacionamiento que no se usa
_01.jpg)
Este concesionario tiene mucho tiempo sin recibir un vehículo; de noche menos lo va a vender, entonces ¿para qué la iluminación encendida en plena crisis eléctrica? Al día siguiente le cortarán la luz a los colegios
_01.jpg)
La sucursal del banco con las luces prendidas, y en el estacionamiento, nueve luminarias encendidas a pesar de que el alumbrado público está funcionando
_01.jpg)
No hay duda de que iluminar las iglesias es una buena iniciativa, pero mientras dure la crisis, no se justifica, como tampoco el letrero iluminado del comercio vecino
Fotos: Wilmer Cubillán

_01-750x400.jpg)





Comente