Francia — El polémico desalojo parcial del campamento de refugiados francés de Calais comenzó este lunes entre fuertes medidas policiales y protestas de refugiados y organizaciones humanitarias.
Las fuerzas de seguridad emplearon gas lacrimógeno y cañones de agua y una activista de la organización británico No Borders fue arrestada. Varias tiendas y alojamientos provisionales fueron incendiados.
La policía empleó el gas lacrimógeno después de que un grupo de migrantes y activistas les arrojasen objetos.
La prefectura calcula que las labores llevarán varias semanas.
Todos aquellos que se vean afectados por el desalojo serán debidamente reubicados, aseguró un vocero de la prefectura.






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