Brasil — Se obtiene con restos de la caña de azúcar y no requiere nuevos cultivos: el etanol de segunda generación («etanol 2.0» o etanol 2G») que Brasil promueve como la vanguardia en combustibles renovables puede convertirse en un arma efectiva en la lucha contra el cambio climático. Brasil anunció la meta de reducir en 37% sus emisiones de dióxido de carbono para 2025 gracias al etanol.






Comente