
Los jinetes criollos mostraron su descontento
Foto: Agencias
César Paparoni y Juan Carlos Chirinos, dueños de los caballos nativos Manchester y Supremo que correrán el Clásico del Caribe el 13 de diciembre en Panamá, se disgustaron con la nueva medida del país sede de cambiar la cuarentena de 2 a 7 días en el aeropuerto Tocumén.
César Paparoni, del stud Ferálico, destacó: «Existe un disgusto de toda la delegación venezolana se han presentado incumplimientos en las condiciones del viaje. Se recalcó que los caballos iban a cumplir dos días de cuarentena. Pero, por una supuesta decisión del ministro de Salud de Panamá, estarán hasta el lunes en el aeropuerto. Eso no fue lo que se aseguró para la delegación», destacó el propietario.
«Cuando ha venido Panamá a nuestro país, hemos sido hospitalarios en la Gala Hípica de Caracas y hasta en la Serie Hípica del Caribe. En cambio, nosotros no hemos recibido nada a cambio. El llamado al presidente de la Confederación del Caribe, el venezolano Hugo Albarrán, para que nos ayude a solventar este problema. Hemos hecho una inversión astronómica para que los ejemplares representen a nuestro país», resaltó. Asimismo, acotó que los caballos están ansiosos. Pero, comenzaron a caminar y bajo hidratación.
Indignación total
Juan Carlos Chirinos, del stud Montecristo, también no titubeó en evidenciar su malestar ante la problemática. «Me siento absolutamente indignado por el incumplimiento de las condiciones acordadas con las autoridades que organizan el evento, ya que no se están respetando las condiciones que por escrito fueron pautadas para el proceso de cuarentena de los ejemplares invitados. Las condiciones que pretenden imponer atentan contra el bienestar de los ejemplares invitados y perjudican significativamente el performance en las diferentes competencias del evento, otorgando ventajas a los ejemplares locales», destacó en una misiva.







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