Seattle — El presidente chino, Xi Jinping, llegó este martes a la ciudad de Seattle (oeste de EEUU), donde intenta seducir a los empresarios estadounidenses, en momentos en que se desacelera el crecimiento de la economía china.
Con su visita el mandatario chino busca dos objetivos: por un lado, disipar las tensiones con Washington, incrementadas por temas como las islas en disputa en el Mar de China Meridional y los ataques de piratas informáticos; al mismo tiempo que frenar las acusaciones de prácticas comerciales desleales contra inversores estadounidenses en China.
Sus encuentros con empresarios en Seattle, donde hablará ante ejecutivos provenientes de varios estados en el oeste de Estados Unidos que mantienen relaciones estrechas con China, le sirven para insistir en su argumento de que su país debe ser considerado un interlocutor comercial válido.
En una entrevista publicada este martes en el Wall Street Journal (WSJ), Xi insistió en que China y Estados Unidos como líderes mundiales deben actuar unidos. «Si dos grandes países como los nuestros no cooperan entre sí, imagínense qué podría pasar en el mundo».






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