Levantaron barricadas incendiarias en el centro de Santiago
Foto: AFP
Santiago — Miles de estudiantes chilenos volvieron a salir ayer a las calles, descontentos por una anhelada reforma educativa que consideran «insuficiente» y en rechazo a lo que califican de fuerte represión policial.
A primera hora, levantaron barricadas incendiarias en el centro de Santiago y horas después se enfrentaron con la Policía en el frontis del Ministerio de Educación, a un costado del palacio de gobierno.
Un grupo de universitarios ocupó por algunas horas el frontis de la estatal Televisión Nacional de Chile.
Como en 2011, cuando emergió el poderoso movimiento estudiantil chileno para exigir el fin del sistema educativo legado por la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), los estudiantes chilenos han vuelto a tomar las calles del país.
Ahora, sin embargo, el escenario es distinto. La presidenta Michelle Bachelet puso en marcha una ambiciosa reforma educativa que a partir del próximo año significará la gratuidad para unos 260 mil estudiantes universitarios.
Pero para los estudiantes la promesa de reformar por completo al que es considerado uno de los sistemas más segregados e inequitativos del planeta todavía está lejos de cumplirse.
«Estamos aún muy lejos de cumplir nuestros sueños. La reforma es muy insuficiente», dijo a la AFP Claudia Arévalo, vocera de los estudiantes secundarios.







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